La gira y la guerra evitable, por Gustavo Tovar-Arroyo @tovarr

Las opciones debajo de la mesa

Cada día que pasa el chavismo usurpando el poder hay un poco más de mal en el mundo, no sólo en Venezuela. Su perversidad está plantada en cada espacio por el que deambulan, su corrupción es universal. Todo chavista –sin excepción– es un corrupto, sus socios también lo son. El consenso del mundo civilizado es el mismo: hay que derrocar a la corrupta tiranía chavista como sea. El sentimiento es unánime, ahora sí todas las opciones están sobre la mesa.

Y por debajo de ella también.  

Al servicio de la libertad

Como es sabido, conozco al presidente Juan Guaidó desde que era un líder universitario. Hemos ideado y luchado juntos muchas batallas, algunas las hemos ganado, otras las hemos perdido. Ya lo he dicho, Guaidó es ante todo un ejemplar servidor público. Aunque no fuera el protagonista de la cámara, siempre estuvo presente sirviendo a la causa. Ahí donde estaba Yon, Stalin, Freddy o Smolansky también estaba Guaidó. Liberar a Venezuela es su actual visión de “servir”.

Y está totalmente dedicado a ello.

Ser otro siendo el mismo

He conversado largo con el presidente en estos días de gira. Apuntalamos visiones estratégicas para la libertad, analizamos errores y figuramos opciones para derrocar a la tiranía este año. Me sorprendió su talante de hombre de Estado, su elocuencia histórica, su madurez como político, pero sobre todo me admiró su indoblegable fortaleza moral. Juan Guaidó es otro y es el mismo, las dificultades –y vaya que las ha tenido– lo han convertido en un guerrero.

Está dispuesto a todo por liberar a Venezuela, incluso la muerte.

¿Elecciones o guerra?

Su florecimiento espiritual y político es verdaderamente impresionante. Él salió con una única misión: buscar alianzas internacionales del mundo civilizado para derrocar a la mafia narcotraficante que ha impuesto el chavismo. Y lo puedo adelantar, lo logró con creces. Tenemos el apoyo mundial para dar la batalla final contra la tiranía. Escribí “batalla” en sentido estricto. Si la tiranía no acepta ir a elecciones presidenciales libres, justas y transparentes habrá guerra. Sí, guerra.

Y en esa hipotética batalla somos mayoría popular y militar.

La tardía última opción

Un estadista a veces tiene que tomar decisiones muy complejas para salvaguardar la nación que representa. En ese sentido, el presidente Juan Guaidó está legitimado constitucional y legalmente para crear una alianza internacional que le ayude a erradicar a los narcotraficantes, terroristas y criminales chavistas del poder que usurpan, es demasiado el daño el que causan en Venezuela, en la región y en el mundo. El drama de dimensiones bíblicas. Las elecciones serían la óptima solución para evitar la guerra civil, pero creo que ya es tarde.

La rebelión popular está en ciernes.

Todas las iras contra el chavismo

Las guerras han liberado naciones e independizado países. El pueblo venezolano está harto, sólo hace falta un llamado popular a la rebelión para que se desaten todas las iras contra el chavismo y liberemos al país. No hay venezolano que no odie con todo su ser a Maduro, Cabello, Carreño, Rodríguez y muchos otros. Los aplastarán. Si todavía queda alguien consciente dentro de la banda de criminales chavistas es importante que entiendan que están a tiempo de cesar y huir.

Es hora de conquistar la libertad, el mundo nos apoya…