Engelbert Rivero Montenegro: Camellos en Guacara

Engelbert Rivero Montenegro @engelbertrivero

 

La ciencia usa ratas para efectuar estudios de todo tipo, la experimentación consiste en someter a estos animales a ciertas condiciones para estudiar sus reacciones y lograr ciertos comportamientos. Por ejemplo, se coloca a las ratas en un extremo de un laberinto y al otro extremo un trozo de queso a fin de que la rata se vea en la necesidad de atravesarlo. ¿Será que nuestros gobernantes de facto, junto con el G2 cubano, están experimentando con los vecinos de Guacara? Cambian el queso por el servicio de agua y nos consideran, antes que ciudadanos, sus ratas de laboratorio.

No me cabe otra explicación. Ciudad Alianza, por ejemplo, siempre había tenido un servicio regular de agua potable hasta que llegó la “revolución” y sus alcaldes indolentes y, ahora, a veces ocurre el milagro de tener agua. No se puede planear si quiera cuando lavar la ropa, hay que “estar pendiente”. Ese “estar pendiente” nos quita hasta el derecho de reclamar porque o protestamos o “estamos pendientes” de lavar, cocinar y bañarnos.

Los alcaldes y los concejales, si les doliera Guacara, serían los primeros protestando en Hidrocentro pero tapan su complicidad diciendo que “eso no es mi competencia”. Debemos recordar que el acceso al agua potable es un derecho humano. De hecho, pese a que la tradición doctrinaria de los derechos humanos insiste en que los mismos son “interdependientes” (es decir, todos son importantes por igual), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) considera que el derecho al agua es esencial para el disfrute del resto de los Derechos Humanos. Así es de importante. Sin agua no hay vida, vivienda, educación, salud o democracia que defender.

En la actualidad, hemos llegado a la incongruencia de hacer conciertos, celebraciones, templetes organizados por la alcaldía sin que tengamos agua en la casa. Prioridades revolucionarias.

Un alcalde que no sufra de disociación psicótica puede ver lo qué se hace en Baruta, por ejemplo, en donde las autoridades locales, cumpliendo los requerimientos técnicos y ambientales, están construyendo pozos para aprovechar aguas subterráneas y compensar en algo la vida de camellos a los que el servicio público nacional los ha sometido. Eso justifica, por mucho, el pago de impuestos que realizan los vecinos. Uno no se molesta por pagar impuestos, se molesta cuando paga y lo único que ve son murciélagos pintados.

Estas últimas semanas se ha registrado una movilización importante en el municipio, se están celebrando Asambleas de Ciudadanos para atender distintas problemáticas. Al menos abordarlas ante la prolongada sordera de la alcaldía. Esto permite construir ciudadanía, discutir y consensuar, en el momento en que los vecinos tengan que elegir un nuevo rumbo lo harán con conocimiento de causa. Guacara es la puerta del eje oriental de Carabobo pero no el Medio Oriente, no somos camellos, ni ratas, somos ciudadanos y exigimos nuestros derechos.

Engelbert Rivero Montenegro
@engelbertrivero
Secretario de Asuntos Municipales
AD Carabobo