Luis Velásquez Alvaray: Dos Venezuelas y un mundo

 

La presencia del Presidente Guaidó en la escena internacional revela claramente la diferencia entre la democracia y la tiranía.

Mientras el gobernante legítimo plantea la necesidad de insertar nuevamente a Venezuela en el marco de los países que discuten opciones de futuro, que se reúnen para buscar salidas en el complejo entramado internacional, donde aparecen situaciones que solo pueden enfrentarse afianzando las bases del desarrollo y de la libertad.

Queda claro para el mundo la constitucionalidad de su representación, al ser escogido como único poder legítimo existente en Venezuela, logrando sostener el apoyo del mundo democrático y presentar la verdadera cara de la tiranía, de cuyos manotazos desesperados ya hablaremos más adelante.

El Gobierno legítimo logró profundizar lo que ya hemos comenzado a ver y que desespera hasta el delirio a la tiranía. Las medidas de bloqueo tendrán su efecto definitivo y además de las existentes, vienen en camino nuevas y más poderosas.

Sus resultados abren dos vertientes: 1. No permitir al régimen sostenerse y así seguir alimentando el terrorismo mundial. 2.-. Ante su impaciencia dejan ver más claramente su careta de saqueadores sin escrúpulos.

Se ha logrado también, organizar en cada rincón del mundo, el poderoso expediente de culpabilidad y violación de los derechos humanos, donde en algún momento la tiranía tendrá que responder por la masiva violación constitucional venezolana y los acuerdos internacionales firmados por el país. Se incluye allí el allanamiento a la propiedad privada y la destrucción de toda una vida de trabajo de numerosas familias.

Pudo el Presidente Guaidó, reafirmar lazos, para que los sistemas democráticos del mundo nos ayuden solidariamente en la recuperación y el regreso de los venezolanos expulsados por el tirano, para facilitar la entrega a los invasores cubanos, chinos y rusos.

En la Cumbre Antiterrorista celebrada en Bogotá, demostró cómo actúa en Venezuela la Guerrilla Colombiana, la milicia libanesa, los paramilitares, que además envían a desestabilizar los gobiernos democráticos de la región.

Es inédito que un gobierno, sin maquinaria estatal, haya logrado avanzar y visibilizar una tiranía usurpadora y obligarla a dejar aún más claras sus fechorías y propósitos.

Los desplantes de los Tiranos no son nuevos en la historia de la humanidad, lo novedoso es que el usurpador criollo ha reunido: la hambruna de Mao, la persecución y el terror Estalinista, las formas criminales de Hitler, el arrasamiento económico de Leopoldo II de Bélgica, las torturas del Pol Pot Camboyano, los asesinatos del Kim II Sung contra los disidentes políticos, al dictador Nigeriano Yakubu Gowon, quien asesinaba para robarse el petróleo. Obviamente no puede faltar el Sangriento dictador cubano Fidel Castro, inspirador de esta tragedia y que aún muerto, continúa usufructuando las riquezas de un país que logró colonizar. Quien revise superficialmente la historia de un dictador, conseguirá en él algún rasgo de este intrépido ignorante castrochavista; por ejemplo en Guinea Ecuatorial, Macias Nguema ostentaba estas características dignas de comparación:

– Se declaró líder vitalicio

– Forzó al exilio a un tercio de la población

– Odio desatado hacia las clases educadas de su país.

– Mantuvo gran parte del patrimonio nacional en maletas.

 

Obsérvese que en su asalto a la Terminal española de Barajas, en el Affaire conocido como “Delcygate”, esta ordenó enviar 40 maletas a la sede de la Embajada venezolana.

El tirano de Guinea Ecuatorial guardaba en ellas lingotes de oro, piedras preciosas y billetes de monedas fuertes. Muchas de las maletas de Nguema aparecieron al ser ejecutado. La de estos Tiranos están a buen resguardo, pero la historia alumbrará hacia sus capturas.