Domingo Alberto Rangel: Hasta nuestro semen lo rechazan

Domingo Alberto Rangel: Hasta nuestro semen lo rechazan

Domingo Alberto Rangel @DomingoAlbertoR

Por las redes recibí una noticia que después de ser corroborada resultó vieja de 10 años… pero cierta… indignante y causante de envidia.

La nota anunciaba que los bancos de semen británicos no recibirían màs donantes venezolanos… ¡Santa María!… què es eso dirán los despistados.

Al comprobar esa noticia nos enteramos que no solo hace una década prohibieron en la Gran Bretaña las donaciones de semen venezolano… humano desde luego… sino que la autoridad competente ordenó la destrucción de las donaciones que previamente se hubieran hecho.





Desde luego que indigna el que a uno lo rechacen solo por ser venezolano… incluso cuando nunca se tuvo en mente entregar a una institución británica o de dónde sea… una muestra de mi semen.

Aclaro que la palabra “donación” en este caso es un eufemismo médico porque en realidad los supuestos donantes reciben una paga a cambio de su esperma… y hay quien en la Gran Bretaña malvive de ese menester.

La envidia viene cuando uno se entera de las razones que tienen los muy circunspectos británicos… para desechar el semen proveniente de padrotes humanos y venezolanos.

El razonamiento es nacionalista y sencillo: Las autoridades británicas deben pensar que como Naciòn tenemos algún tornillo suelto en el cerebro cuando hemos sido capaces de arruinar una economía petrolera que ciertamente fue la envidia de la América mestiza.

¡Aquí no queremos gente como ustedes dirán!

¡Y eso que me dicen que en los bancos de semen británicos no solo examinan el físico del candidato a donante… que debe estar a la altura de cualquiera de nuestras Misses… sino su curriculum académico… y además exigen un examen siquiátrico al día!

Y razón no les falta a las autoridades que ahora dejan sin otra fuente de ingresos a parte de los emigrados a la Gran Bretaña… a cambio de salvaguardar la cultura de esa Naciòn.

Un pueblo incapaz de ponerse de acuerdo al punto que a cuenta de diferencias politiqueras cada día nos acercamos a una guerra civil… que por fortuna no estalla gracias a la falta de valientes candidatos a inmolarse… en ambos bandos.

Un pueblo que inactivo ha presenciado la lenta al principio… veloz en este siglo… degradación de la economía… degradación caracterizada si se quiere por haber pasado de acuñar monedas de plata hasta los comienzos de la democracia, luego de la huida del dictador Pérez Jiménez… hasta llegar tras viernes negros y mega devaluaciones… a no tener quien imprima los billetes que hacen falta… por considerar los impresores al cliente un “mala paga”.

Un pueblo que se daba el lujo de recibir europeos para venir a trabajar en modestos oficios como chofer, cocinera, jardinero… pero que tras décadas de irresponsabilidad instituida… vemos que ahora y por el contrario los haitianos no quieren venir… y los jóvenes locales huyen al extranjero en estampida.

Un pueblo cuyo sector politizado piensa que la palabra “desacato” es un mantra. Mantra que para unos significa “oposiciòn maligna”… pero para otros es todo lo contrario.

Un pueblo que no se da cuenta que esa falta de institucionalidad es el gran problema. Falta de institucionalidad basada a su vez en que no le damos la importancia requerida al orden y la paz… y culpamos a los demás… sin darnos cuenta de que aquí estamos todos en desacato de las leyes humanas porque las físicas es otro cantar.

Desde los automovilistas, peatones, motorizados, ciclistas, conductores de ambulancias y patrullas… todos desacatamos los semáforos… y así pasando los poderes constituidos y los que en una Constitución revisada pudiera crear la ANC que para eso se eligió… nos encontraremos los desacatantes que cobran IVA y no lo enteran… los que le piden a bancos del estado pensando que nunca les van a cobrar… todos en desacato.

Incluso Claudio Fermín que correctamente le reclama a la A. N. poner fin al desacato… anda él también en desacato con los tiempos que corren… cuando habla de “cogollos”… acompañado de viejos militantes adecos… como si nada hubiese pasado.

Ese es el gran tema a resolver por los venezolanos que estamos vivos… o nos ponemos los sensatos de acuerdo tras un programa de marcha atrás… no solo de estos 20 años… que en algo habrá que hacerlo… sino en los 40 anteriores… en pro de una patria màs equilibrada y menos camorrera… o pronto no habrá patria para nadie.

De no hacerlo en pocos años recordaremos el 2019… con las payasadas del autoproclamado… los mega sabotajes de la electricidad… la aceleración del empobrecimiento colectivo… como “tiempos mejores”.

Y los británicos seguirán teniendo razón al rechazar nuestro semen.