Médicos describen carencias del sistema de salud en EEUU para tratar a enfermos con coronavirus

Una enfermera de un hospital en Michigan asegura que ella y sus colegas han considerado llevar cloro al trabajo para confeccionar sus propias toallitas desinfectantes. Otra enfermera embarazada en Ohio dice que no ha tenido más remedio que atender a pacientes contagiados en estado crítico sin una mascarilla especial N95. Mientras un trabajador de la salud en Georgia ha recurrido a la visita de ferreterías locales en un esfuerzo por conseguir mascarillas protectoras.

Por NoticiasTelemundo

Estas son solo algunas de las historias contadas a NBC News por más de 250 proveedores de atención médica que trabajan en la primera línea de respuesta a la pandemia de coronavirus, incluyendo muchos que trabajan en los hospitales más grandes del país.

La encuesta, publicada en redes sociales, incluyó preguntas sobre el acceso al Equipo de Protección Personal (EPP), un término amplio que se refiere a implementos como mascarillas, anteojos, batas y respiradores que los trabajadores de la salud deben usar para protegerse de la transmisión de gérmenes.

Casi todos los que respondieron testificaron que existe una escasez de EPP en los hospitales, clínicas ambulatorias y oficinas donde trabajan.

Muchos informaron haber sido obligados a racionar o reutilizar suministros, incluyendo las mascarillas quirúrgicas y N95, por temor a quedarse sin ellas. Otros dijeron que enfrentan escasez de suministros sanitarios básicos, como desinfectantes para manos y toallitas sanitarias.

NBC News no pudo verificar de forma independiente las cuentas de cada persona que respondió al cuestionario, pero en todos los casos que fue posible, se contactó a las instalaciones médicas y se les dio la oportunidad de responder.

La enfermera de Michigan, que reside en Flint y trabaja principalmente con pacientes inmunocomprometidos, dijo que a las enfermeras de su hospital se le racionó una máscara N95 a cada una y se les exige que las guarden en una bolsa y las reutilicen, siguiendo las pautas del fabricante. Las enfermeras en su piso, agregó, tampoco han podido acceder a suficientes toallitas desinfectantes.

“Pedimos cinco paquetes el otro día y solo obtuvimos uno”, dijo. “Un paquete de toallitas con cloro para 42 camas”. Al igual que muchos profesionales médicos que hablaron con NBC News, ella pidió permanecer en el anonimato por temor a perder su trabajo.

“No siento que mi hospital nos esté fallando”, dijo. “Es todo el sistema el que nos está fallando”.

“Ciertamente no le pediríamos a un bombero que luche contra un incendio con una pistola rociadora”, comentó Deborah Burger, presidenta de National Nurses United, el mayor sindicato de enfermeras del país. Burger, quien ha trabajado como enfermera registrada durante 45 años, dijo que ni el gobierno ni el sector privado están actuando lo suficientemente rápido para proporcionar suministros esenciales a quienes los necesitan.

“Es una obligación moral de nuestro gobierno y nuestros empleadores proporcionar equipos de seguridad a aquellos de nosotros en la primera línea de respuesta”, dijo.

Los CDC relajan sus normas por faltante de equipos

La gran mayoría de los profesionales médicos de todo el país que respondieron a la encuesta de NBC News expresaron su preocupación por la falta de máscaras N95, que ofrecen más protección que las máscaras quirúrgicas.

Un trabajador de la salud en un hospital de Indiana describió este escenario kafkiano: el personal médico solo puede obtener las máscaras cuando un paciente ha dado positivo al virus, sin embargo el centro no tiene forma de confirmar los casos.

“Hay muchas posibles formas de exposición (a la enfermedad) en mi hospital, pero no estamos equipados con los dispositivos de prueba para confirmar los casos”, escribió el trabajador. “Entonces no se nos permite usar el equipamiento adecuado porque los pacientes no son oficialmente positivos y porque nuestro hospital tiene pocos recursos de este tipo. También se nos dice que se espera que conservemos las máscaras N95 durante varios días, que las usemos con varios pacientes y que se pueden desinfectar con toallitas Sanicloth “.

“No tenemos máscaras N95, por lo que se nos pide intubar a los pacientes (lo que nos expone completamente por la vía aérea) con máscaras normales”, escribió la enfermera embarazada de Ohio. “Es inaceptable. Se supone que debemos tratar a todos los pacientes como sospechosos positivos, pero no podemos protegernos “.

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