Un trasgresor de la cuarentena, por Laszlo Beke

Esta mañana (domingo 29MAR20) salí a correr en las calles en Caracas, tal como lo vengo haciendo desde hace dos semanas sin que ninguna autoridad me haya comentado al respecto. Hoy llevaba 1h 40min recorridos y me faltaban unos 15 minutos y alrededor de las 8AM fuí detenido en la Cota Mil y montado en un autobús de la Policial Nacional Bolivariana, que se dirigía en el sentido este. Se me indicó que la detención duraría 12 horas y me educarían respecto al significado de cuarentena.

En el camino se recogió a una corredora joven y a un ciclista. Nos llevaron hasta la entrada de la autopista a Guarenas, donde hay un puesto de la PNB a la altura de la Universidad Metropolitana. Se nos iba a dar el discurso correspondiente, pero surgió algún problema con la chica y el autobús arrancó con ella y sin los otros dos detenidos. La mujer policía que quedó a cargo me dijo que me podía ir, le pregunté cual otra opción había y me contestó que era ir al Comando. Creo que no le había gustado mi actitud un poco rebelde y me quería castigar.

Decidí que era mejor arrancar de una vez y estimé que estaba a unos 15Km. de mi casa y me tomaría unas 3h y pico caminar hasta allí. Baje por la autopista hasta llegar a la Av. Rómulo Gallegos, la cual recorrí por completo hasta Los Palos Grandes (no tenía celular, pero si una tarjeta de débito así que en El Marqués en una panadería compré un cachito, un café y un Gatorade). Seguí por la Av. Francisco Miranda hasta Chacaíto y desde allí recorrí el Boulevard de Sabana Grande hasta la Av. Las Acacias y Av. Andrés Bello. Desde Guaicaipuro subí a la parte alta de San Bernardino y llegué a casa a las 12:15PM.

Aprendí como lección que no debo salir a correr durante la cuarentena, ya que si se lo permiten a todos no podemos generar distanciamiento social. Espero, que este cuidado de evitar personas en la calle no se limite a la Cota Mil y se haga especialmente donde ocurra aglomeramiento social. Me parece que un castigo de obligar a caminar 15Km hasta la casa es contra-indicativo y no sé si todos los septuagenarios están en condiciones de hacerlo.

En el camino vi poca gente, 6 panaderías abiertas y las 4 bombas de gasolina cerradas y colas solamente en dos supermercados. Prometo no salir a correr, pero confieso que me gustó recorrer el valle.

Lo haré cuando pase la cuarentena