“Pasé seis días con un ventilador por Covid-19: Me salvó, pero mi vida no es la misma”

“Pasé seis días con un ventilador por Covid-19: Me salvó, pero mi vida no es la misma”

En el momento en que le dijeron que debía usar un ventilador, David Lat sintió miedo de morir. (Foto: Twitter@DavidLat)

 

“El ventilador se ha convertido en un objeto de fascinación nacional y controversia (…) Muchos pacientes con casos graves de Covid-19 sufren insuficiencia respiratoria y morirán si no pueden conectarse a los ventiladores. Yo lo debería saber. Pasé seis días con un ventilador en estado crítico”.

Por infobae.com





Así es como David Lat, abogado fundador de Above the Law, un sitio web que cubre temas de su profesión y director general de Lateral Link, una firma de reclutamiento legal, inicia su testimonio de los días que pasó internado en la unidad de cuidados intensivos del centro médico Langone, de la Universidad de Nueva York, a causa del Covid-19.

Lat ingresó al hospital por esta enfermedad el 16 de marzo. En el contexto de estos días, había presentado síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, escalofríos, dolores e incluso fatiga. Sin embargo, el problema más graves que tuvo en ese periodo fue la dificultad de respirar después de hacer ejercicio, la cual pudo sobrellevar gracias a un inhalador.

A raíz de esos episodios que se convirtieron en algo constante, fue internado en el hospital en donde recibía oxígeno suplementario para mantenerse estable; sin embargo, la noche del 20 de marzo su situación empeoró y le informaron que debía usar un ventilador. Su padre, quien es médico, le advirtió: “Es mejor que no te pongan un respirador. La gente no vuelve de eso”.

En Nueva York, la escasez de ventiladores ha sido uno de los problemas más relevantes en la epidemia por Covid-19. (Foto: Mike Segar/Reuters)

 

El miedo circuló por todo su ser. La idea de morir estaba latente. Pensaba en su pareja, así como en su hijo de dos años. Mientras las enfermeras se encargaban de las labores de intubación, sólo imaginaba las situaciones en las cuales quería ver a su hijo, como el momento de su graduación, su matrimonio o incluso cuando llegaran sus nietos.

“Pasé los siguientes días básicamente dormido, bajo sedación, con el ventilador funcionando como mis pulmones. No recuerdo nada de este período. Desde entonces supe que algunos pacientes tienen pesadillas o alucinaciones mientras usan ventiladores, por lo que me considero muy afortunado”, relató en una columna para The Washington Post.

Después de unos días, los especialistas decidieron evaluar su respiración. Le informaron que si una vez que sacaran el ventilador no podía respirar por cuenta propia, sería necesario realizarle una traqueotomía. Finalmente, eso no fue requerido y pudo volver a hacerlo de manera independiente con la ayuda de oxígeno.

El panorama de los ventiladores para Estados Unidos, y específicamente para Nueva York, es complejo. El 27 de marzo, por ejemplo, el gobernador Andrew Cuomo anunció que los hospitales de ese estados podrían tratar de atender a dos pacientes con coronavirus con un mismo ventilador. Esta medida, dijo, se tomará para hacer mejor uso de los suministros dentro de sus hospitales mientras la pandemia continúa invadiendo la ciudad.

Aunque Cuomo calificó a la técnica como una poco convencional, también expresó que sería de alta utilidad. Agregó que serviría mucho, pues según estimados del estado los hospitales necesitarán más de 30.000 ventiladores en los momentos críticos de la pandemia.

El ventilador dejó importantes secuelas físicas en el cuerpo de Lat. (Foto: Twitter@DavidLat)

 

Un punto relevante respecto al uso de ventiladores en pacientes con Covid-19 que presentan dificultades para respirar es que un buen número de esas personas no resisten y terminan falleciendo, lo cual indica que el miedo de Lat no era algo exagerado.

De acuerdo con AP, en términos generales, los expertos dicen que “entre el 40% y el 50% de los pacientes con dificultad respiratoria grave mueren mientras usan ventiladores. Pero el 80% o más de los contagiados con coronavirus colocados en las máquinas en la ciudad de Nueva York han muerto, dijeron funcionarios estatales y municipales”.

Además, desde la perspectiva de David Lat, quienes tienen la posibilidad de quitarse los ventiladores, padecen secuelas. Algunos tienen problemas físicos, mientras que otros son impactados desde lo emocional. En su caso, dijo, solía correr maratones y ahora no puede cruzar una habitación o subir un tramo de escaleras sin quedar sin aliento.

“Estar en el respirador durante casi una semana dañó mis cuerdas vocales y ahora mi voz es extremadamente ronca (…) No me estoy quejando. Estoy increíblemente agradecido de estar vivo. Y por eso, tengo que agradecerle al ventilador”.