Runrunes de Nelson Bocaranda

Gobierno venezolano acusa a Trump ante el Consejo de Seguridad de la ONU de preparar una guerra contra Maduro y afirma que en la región caribeña, donde está la armada de EE.UU., “hay poco tráfico de droga”.
Hoy en reunión cerrada del Consejo de Seguridad -y por instancia de Rusia– el embajador de Maduro, Samuel Moncada, presentará un documento en el que el Gobierno venezolano tratará de demostrar las agresiones del “imperio estadounidense” contra Venezuela.

En las líneas a presentar señalan entre otros puntos que “es falso que la ruta del Caribe Occidental sea utilizada por los narcotraficantes que más bien usan las rutas del Pacífico” y que el Gobierno de Maduro “ha luchado muy duro contra al narcotráfico utilizando la cooperación internacional”.

Parte del texto
“El gobierno de los Estados Unidos de América está actuando extremadamente irresponsable hacia su población y el resto del mundo al desviar la atención de la catástrofe humanitaria causada por COVID-19 y aprovechando la interrupción mundial como resultado de la pandemia más grande en el siglo, para imponer sus ambiciones geopolíticas y abrir un nuevo frente de conflicto estableciendo un bloqueo naval contra mi país, con cruel desprecio por los gritos de todos los pueblos del mundo, por los esfuerzos de la comunidad internacional, para centrarse en luchar contra nuestro enemigo común: el COVID-19 (sic).

El 1 de abril de 2020, en la rueda de prensa diaria de la Casa Blanca sobre COVID-19, el gobierno de los Estados Unidos anunció que el Comando Sur de los EE. UU. iba a emprender una operación hostil en aguas cercanas a la costa venezolana en el Caribe Occidental. Esto tiene el efecto práctico de establecer un bloqueo naval que sin duda tienen (sic) consecuencias catastróficas, particularmente en un momento en que mi país está dirigiendo toda la capacidad del Estado a la protección de la población en el contexto de una terrible pandemia”.

Continúa más adelante el documento refiriéndose a la “verdadera intención” de Trump: “Los comentarios hechos contra el presidente Nicolás Maduro por Mark Esper, Secretario de Defensa de los Estados Unidos de América, en el momento del anuncio revela la verdadera intención del gobierno de los Estados Unidos: tomar acción política y militar coercitiva contra el gobierno y el pueblo venezolano, en violación de nuestra soberanía e integridad territorial. En la rueda de prensa, el secretario Esper declaró que ‘el pueblo venezolano continúa sufriendo tremendamente debido al control criminal de Maduro sobre el país’ y que ‘los narcotraficantes están aprovechando esta ilegalidad’. Del mismo modo, el presidente Trump señalaba:

‘No debemos permitir que los carteles de la droga exploten la pandemia para amenazar vidas estadounidenses.’ Este es un argumento monstruoso en un momento sin precedentes con prohibiciones de viajes por avión y tierra, cierres de fronteras y cuarentenas que cubren países enteros. Tales narrativas oportunistas carecen de credibilidad y se burlan de la inteligencia de toda la humanidad”.

“Llama la atención que Estados Unidos de América está fortaleciendo con sus fuerzas armadas la presencia en un área donde hay poco tránsito de narcóticos, según el Informe Mundial sobre drogas 2019 publicado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y las cifras publicadas por el Gobierno de los Estados Unidos en sus bases de datos, que indican que la mayoría (más del 80 por ciento) del narcotráfico hacia los Estados Unidos de América tiene lugar a lo largo de la costa del Pacífico, desde Colombia a Guatemala, no a través del Caribe occidental, cerca de la costa venezolana que es donde el gobierno de los Estados Unidos ha establecido su presencia naval.”

“Mi gobierno ha cumplido responsablemente sus obligaciones internacionales relacionadas con la lucha contra el narcotráfico, como el continuo fortalecimiento de la cooperación multilateral. Los mecanismos son una prioridad política. Las cifras publicadas por las Naciones Unidas muestran que hay poco tráfico de drogas en Venezuela, lo que refleja los esfuerzos significativos que se han hecho para destruir cultivos ilícitos e interceptar y confiscar cargamentos de drogas. Nosotros por lo tanto, condenamos los intentos de utilizar la lucha crucial contra el narcotráfico como un pretexto para justificar una operación militar falsa contra mi país”.

“El anuncio de estas operaciones el 1 de abril se produjo un día después de que el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América publicó un “informe democrático para el marco de transición para Venezuela”, con el que busca suplantar a nuestra Constitución Nacional, presentando el documento como una orden que debe ser aceptada por el pueblo y las instituciones venezolanas para evitar el uso de la fuerza militar por parte de Estados Unidos. Esto es una violación del Artículo 2, párrafo 4, de la Carta de las Naciones Unidas que establece lo siguiente: “Todos los Miembros se abstendrán en sus relaciones internacionales de la amenaza o el uso de fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier estado o de cualquier otra manera incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas. Mi país, de acuerdo con su tradición pacifista, agotará todos los medios de diálogo y solución de controversias; sin embargo, se reserva el derecho de tomar medidas bajo el artículo 51 de la Carta, en el ejercicio de su derecho de legítima defensa, en caso de agresión por parte del gobierno de los Estados Unidos o los gobiernos de sus aliados”.

“Este curso de acción progresivo que involucra amenazas y extorsión también incluye operaciones militares encubiertas, como las denunciadas por el presidente Nicolás Maduro en su carta de 29 de marzo de 2020 dirigida a todos los Jefes de Estado y de Gobierno, en que condenó el hecho de que un grupo de mercenarios y personal paramilitar estaba siendo organizado, entrenado, financiado y armado en la territorialidad colombiana, bajo los auspicios del gobierno de Colombia y el gobierno de los Estados Unidos de América, con miras a la perpetración de actos terroristas en mi país en la última semana de marzo de 2020 y la realización de un cambio de gobierno a través de la fuerza”.

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