Una pantalla gigante lleva el cine a calles de Bogotá en medio de la cuarentena

Gente mira una película que se exhibe en la calle, desde el balcón de su apartamento, en medio del brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) en Bogotá, Colombia. 22 de abril de 2020. REUTERS/Luisa Gonzalez

 

No fueron necesarios los boletos, no hubo filas para ingresar ni para comprar palomitas de maíz, antes del comienzo de la película los asistentes, animados por policías, bailaron desde sus balcones zumba, merengue y música popular colombiana.

Los espectadores dijeron que fue una función inolvidable.

Una pantalla gigante de Cine Colombia, la principal empresa de exhibición del país sudamericano, comenzó a recorrer esta semana conjuntos de edificios de apartamentos del oeste de Bogotá para proyectar desde la calle una película y contribuir a romper la monotonía de la cuarentena decretada por el Gobierno para frenar la propagación del coronavirus.

Los habitantes pueden disfrutar al anochecer el filme desde la comodidad de sus balcones.

La iniciativa es una réplica a nivel urbano de Ruta 90, un programa social que Cine Colombia lanzó en 2017 para llevar el séptimo arte a apartados pueblos del país azotados por la violencia y la pobreza.

Ruta 90 ha llevado, por trocha y ríos, la magia del cine a 265 pueblos con habitantes que nunca habían visto una proyección cinematográfica.

“La Ruta 90 de Cine Colombia se reinventó y ahora está dando cine desde las calles a los balcones en Bogotá”, dijo a Reuters Nicolás Suárez, gerente del proyecto.

Un camión transporta 2,5 toneladas de equipo que incluye una planta de generación de energía, un proyector, una consola y amplificadores de sonido, una pantalla inflable de polímero reflectivo de nueve metros de ancho por siete de alto que se instala en la calle para proyectar “Mia y el león blanco”.

Aunque a diferencia del cine tradicional, las luces no se apagan, todos alrededor de la pantalla gigante pueden ver y escuchar la película sin ninguna dificultad.

“Me parece una actividad interesante, buena, productiva en aras de la salud mental y del esparcimiento en medio del confinamiento”, dijo Edgar Guayazan, un empleado de 47 años de una entidad estatal, mientras se preparaba para la función con su esposa y su pequeña hija.

La pantalla gigante continuará llevando entretenimiento a varios sectores de Bogotá en medio de la cuarentena ordenada por el Gobierno desde el 24 de marzo a la media noche para controlar la expansión del COVID-19, que ya ha dejado más de 4.000 personas contagiadas y 206 muertos en el país.

Integrantes de la Policía Nacional apoyan cada jornada de exhibición cinematográfica animando con música a los residentes para que salgan a sus balcones a disfrutar la película.

“Muy emotivo, ayuda a que los residentes salgan de la rutina, a que se distraigan porque el confinamiento es abrumador”, dijo Mónica Martínez, una publicista a quien la policía le celebró con música su cumpleaños 29 en medio de la cuarentena antes del comienzo de la película.

Reuters