David Morán Bohórquez: La fea historia de las petroleras iraníes en Venezuela

En julio de 2007, Rafael Ramírez, entonces ministro de petróleo y presidente de Pdvsa anunciaba que Irán y Venezuela habían suscrito acuerdos, algunos de ellos que involucraban a las estatales petroleras de ambas naciones  Petropars y Petróleos de Venezuela S. A. Dijo Ramírez “Estos compromisos bilaterales, forman parte de los 33 acuerdos energéticos que hasta los momentos se han firmado con Irán. Entre estos destaca la creación de una empresa binacional internacional, producto de la sinergia entre Petropars y Pdvsa, que podrá emprender proyectos conjuntos en terceros países. Además, la construcción de 4 buques Aframax para PDV Marina en Irán”.

Petropars es una empresa estatal 100% poseída por Naftiran Intertrade Company (NICO) de Irán que a su vez es una subsidiaria la National Iranian Oil Co. (NIOC)

Agregó Ramírez “Asimismo, compañías iraníes formarán empresas mixtas con PDVSA para construir infraestructura petrolera costa afuera, “tanto en la Plataforma Deltana, como en el Golfo de Venezuela, donde ya ellos están trabajando y tenemos barcos haciendo el levantamiento sísmico; por lo tanto, a finales de este año tendremos unidades de taladros en el Golfo de Venezuela, y todo se está moviendo aceleradamente para tener los primeros barriles de petróleo producidos de manera conjunta”

Se vivía la burbuja de precios del crudo. En 2003 estaba en en USD 25 por barril. En septiembre 2008 en WTI se cotizó a USD 146 el barril.

Irán concretó, con base a los acuerdos bilaterales, cinco proyectos petroleros en Venezuela, operados conjuntamente entre la empresa iraní PetroPars y Pdvsa. De los cinco solo uno llegó a producir algunos barriles de petróleo. Los proyectos comenzaron entre 2005 y 2006 y todos fueron con el tiempo paralizados o eliminados. Ellos son Bloque Ayacucho-7 en La Faja del Orinoco; Proyecto Mariscal Sucre (costa afuera) bloque AKA Delta Caribe Oriental; Cardón-2 campo de gas offshore en el Golfo de Venezuela;  Gas Norte de Paria y Trinidad y por último el campo maduro de crudos Dobokubi.

También estuvieron dando tumbos conjuntos en la fabricación en Venezuela de plataformas petroleras costa afuera y sus buques de soporte (de tipo AHTS, PSV y FCV). También en un faraónico proyecto de instalación de una planta de metanol en Jose que no llegó ni a la primera piedra.

Petropars, la estatal petrolera iraní, estuvo operando en Venezuela el campo Dobokubi, en el Distrito San Tomé, al sur del Estado Anzoátegui. Tenían una muy modesta producción de alrededor 10-12 MBD. Patropars se retiró cuando no pudo acordar con Pdvsa los términos de distribución de dividendos. Anteriormente, la compañía petrolera National Iranian Oil Co. NIOC, había anunciado firmar un contrato, valorado en 2.000 millones de dólares, para desarrollar el campo petrolero de Dobokubi.

El 7 de mayo de 2014 El Ministerio de Petróleo de Irán, anunció el cierre de la oficina en Venezuela de la estatal iraní National Iranian Oil Company (NIOC). Ahí quedaron como testimonio el monumental fracaso de esos proyectos petroleros.

La pregunta, ¿puede Irán ayudar a Pdvsa a recuperar su infraestructura de producción y refinación de crudos?

La respuesta es No. Puede aconsejar, acompañar, dar palmadas en la espalda, pero recuperar es un proceso de mediano y largo plazo que requiere de apoyo técnico preciso y cantidades de dinero, mucho, que ninguno de los dos tienen.

Las otras áreas

Los convenios bilaterales Irán-Venezuela abarcaron numerosas áreas: fábricas de cemento, de automóviles, de tractores, casas prefabricadas, bancos binacionales, fábrica de municiones y drones militares, minería del oro, certificación de reservas petroleras, aerolíneas conjuntas, en salud, cultura… en ninguno de ellos hay nada que mostrar.

Las historias de los fracasos son historias feas. En este caso el de dos socialismos, uno teocrático y el otro ateo, que se abrazaron en un festín de derroche de petrodólares mientras arruinaban a sus naciones.