El amigo de Ronaldinho que denunció una traición que cambió su destino en el fútbol

Ronaldinho y Kleberson compartieron la selección brasileña. Foto: Cortesía.

 

Se conocieron en las selecciones juveniles y forjaron su amistad durante la Copa del Mundo que organizaron en conjunto Corea del Sur y Japón en 2002. Aquel éxito en territorio asiático le abrió las puertas del fútbol grande a los brasileños que por ese entonces se encontraban en el PSG y el Atlético Paranaense.

Por Infobae

Ronaldinho y José Kleberson habían establecido un vínculo que teóricamente iba a continuar en la Premier League. “Yo era su amigo y me había dicho que iba a fichar por el Manchester. Estuvo varios meses diciéndome que vaya al club, porque que él iba a jugar ahí. Yo quería ir pero tenía dudas porque no sabía hablar inglés y en el United no había nadie que supiese portugués”, deslizó el ex volante en una entrevista brindada a la señal deportiva de su país ESPN.

Todo indicaba que la unión entre los brasileños iba a continuar en el Old Trafford, pero una traición cambió el destino de ambos. “Ronaldinho me falló, porque me terminó convenciendo para que firme con el United, pero él nunca lo hizo. Se fue para el Barcelona y lo tomé como una gran mentira”, enfatizó Kleberson.

Los argumentos de Dinho se remontan a una declaración que había hecho públicamente en 2003, cuando la estrella internacional había explicado que “tenía todo arreglado para ir al Manchester United”. “Por unos detalles no cerramos el acuerdo. Entonces me llamaron del Barcelona y no dude en ir a ese club”.

Aquel episodio cambió el camino de ambos, quienes continuaron construyendo trayectorias muy opuestas. El talentoso volante brilló durante 5 temporadas en el Blaugrana, antes de emigraral Milan, Flamengo, Atlético Mineiro, Querétaro y Fluminense. En cambio, Kleberson no logró adaptarse al fútbol británico y partió hacia el Besiktas de Turquía, Flamengo, Atlético Paranaense, Bahia, Philadelphia Union de Estados Unidos, Indy Eleven también de la MLS y Fort Lauderdale Strikers, donde se retiró. Lo llamativo es que el fútbol los volvió a unir en la Copa Confederaciones del 2005, cuando Brasil volvió a coronarse campeón, pero para esas alturas la relación ya estaba destruida.