Táchira entre bajones y apagones de luz de hasta 20 horas

Táchira entre bajones y apagones de luz de hasta 20 horas

Luego del apagón, del pasado 5 de mayo, que afectó a más de diez estados en el país, los habitantes del Táchira han sido castigados con prolongados cortes de electricidad que en algunos lugares han superado las 20 horas continuas.

Por Bleimar Márquez / lanacionweb.com





El tema de la electricidad ocupa, nuevamente, la atención de familias y comerciantes, quienes reportan en la mensajería de Diario La Nación y en todas las redes sociales, el incumplimiento del cronograma del Plan de Administración de Carga (PAC) que hasta hace menos de una semana se venía cumpliendo a cabalidad y que de por sí, ya era bastante fuerte pues sumaba hasta 12 hora sin electricidad en un día, distribuidos en tres bloques, dos de tres horas y uno de seis.

Pero según los reportes de los vecinos de la capital del Táchira y demás municipios de la región andina, esta planificación salió de todo orden y los cortes se convirtieron en eternas y extenuantes jornadas de espera que desesperaron a muchos. Otros reportaron que la suspensión se realizaba antes de la hora establecida y la restituían después del horario acostumbrado, pero con repetidos bajones.

“Me acosté y me levanté sin luz”, comentó un vecino de Las Acacias.

Habitantes de San Cristóbal, en sectores como Pueblo Nuevo, Las Acacias, La Ermita, Redoma del Educador, La Castra, Unidad Vecinal, barrio Las Flores, La Machirí, barrio San Carlos, Acevita, avenida 19 de Abril y Pirineos, entre otros, afirman que los cortes oscilan entre 17 a 20 horas seguidas.

Son extensos episodios en los que han tenido que resistir la cuarentena sin fluido eléctrico.

Misma situación se repite en otros municipios del interior del estado como en Cárdenas, Andrés Bello, Junín, los dos Capachos, Ayacucho, Ureña y muchos más.

Rompen cuarentena

Los racionamientos, bajones y cortes de electricidad han provocado reacciones en los vecinos, algunos decidieron romper la cuarentena y salir a expresar el descontento trancando el paso, tal fue el caso de barrio Sucre y La Castra, barrio Las Flores, entre otros sectores más.
Otros se quedaron en casa, guardando la cuarentena, pero hicieron sonar pitos, vuvuzelas, y cacerolas; una manera de exigir a Corpoelec la restitución del servicio eléctrico.

Múltiples fluctuaciones y microapagones

Los afectados denunciaron a través de ‘Yo Reporto a La Nación’ que además de los cortes por racionamiento y los inesperados apagones, también se registran bajones que dañan los equipos electrónicos y electrodomésticos, incluso el sistema de electricidad de las viviendas y de la red pública.

Sin gas ni agua

Una de las situaciones que agravan la crisis eléctrica en esta región andina es la carencia de otros servicios básicos como el gas doméstico y el agua potable.

Este es el lamento que numerosos vecinos han expresado, alegando que muchos niños, ancianos y personas con discapacidad han debido de soportar largos períodos sin consumir ningún alimento por esta causa.

“Como no tenemos gas y cortan la luz, pues nos toca cocinar a leña, pero ya iniciaron las lluvias y ahora esa opción es limitada porque no podemos encender candela en la casa”, lamentó un vecino de la Unidad Vecinal.

Gerardo Chacón, dirigente vecinal del municipio Cárdenas, dijo que en El Hiranzo de Táriba, la gente utilizando la creatividad ideó cocinas provisionales con bloques y leña.

“Así cocinan en los hogares de El Hiranzo. No hay gas, tampoco luz”, advirtió Chacón acotando que el humo causa daños en la salud.

Actividades Escolares

Los estudiantes también están siendo afectados por las prolongadas horas sin electricidad, los padres se quejan ante el descontrol para cumplir con sus actividades escolares, tampoco tienen medios de distracción en el hogar.

“Mi hija debe realizar sus tareas cuando llega la luz, a veces le toca en la madrugada y no me parece justo”, dice con malestar Mayela Chacón, una vecina de La Machirí.