Usaid denuncia obstáculos de Maduro para ingresar ayuda a Venezuela

Archivo

 

 

Nueve millones de dólares. Este es el monto que la agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) asegura haber destinado para combatir la COVID-19 en Venezuela.

Por: VOA

Una cuantía que, según dijo el administrador interino de la organización, John Barsa, a la Voz de América, estaría entrando al país caribeño en forma de asistencia médica a través de organizaciones internacionales y agencias de las Naciones Unidas.

O al menos así sería sobre el papel. Porque sobre el terreno, denunció el alto funcionario, Nicolás Maduro estaría impidiendo el acceso a gran escala de la ayuda que Estados Unidos destina a Venezuela para hacer frente a la pandemia. Una problemática que “ya se vio antes del COVID-19 que desafortunadamente todavía la estamos viendo”, asegura Barsa.

Carolina Valladares (VOA) : ¿En qué consiste la ayuda que USAID ha movilizado para el manejo de la emergencia del COVID-19 en Venezuela y de qué monto estaríamos hablando?

John Barsa, USAID – Estados Unidos ha dedicado 9 millones de dólares de ayuda dentro de Venezuela para combatir el COVID-19. Esta ayuda está entrando a través de organizaciones internacionales que pueden entrar en Venezuela y asegurarse que la distribución puede llegar a quienes necesitan la ayuda.

VOA -Teniendo en cuenta esta cuantía, ¿cómo se aseguran ustedes que la ayuda va destinada a las personas que la necesitan, y a través de que canales la están entregando?

Barsa – Primero hay que saber que los fondos y la ayuda humanitaria en Venezuela no se entrega directamente al régimen de Maduro, ni al gobierno interino de Juan Guaidó. La asistencia de USAID se proporciona a través de las organizaciones de ayuda imparciales, incluidas las organizaciones internacionales y locales y agencias de la ONU, que se encuentran en Venezuela. El problema es que el régimen de Maduro no deja que la ayuda pueda entrar en Venezuela en la escala que se necesita. Vimos esto antes del COVID-19 y desafortunadamente todavía lo estamos viendo con el régimen de Maduro.

VOA – ¿Si las agencias intermediarias operan en Venezuela con el beneplácito de Nicolás Maduro, ¿qué garantías hay de que la ayuda sea distribuida correctamente?

Barsa – Ese es el caso desafortunadamente. Por supuesto lo que estamos haciendo no es suficiente. Eso está claro. El régimen de Maduro tiene que hacer más para garantizar la asistencia a los más necesitados y la seguridad de todos los trabajadores humanitarios. Nicolás Maduro ha hecho extremadamente difícil que las organizaciones internacionales se registren legalmente y que los trabajadores humanitarios puedan acceder a un visado, por ejemplo. Esto junto con los continuos impedimentos logísticos y las preocupaciones de seguridad de nuestros socios dificulta que las organizaciones humanitarias respondan a una escala acorde con las necesidades creadas. Mira, el régimen debe de permitir la entrada de ayuda de manera que pueda entrar a gran escala y que todas las personas que la necesiten puedan acceder a ella.

VOA – Todos los gobiernos, incluyendo Estados Unidos, están compitiendo por equipo médico. Por ejemplo, de ventiladores médicos. En este escenario, ¿de qué manera se va a priorizar la asistencia prometida?

Barsa – Los Estados Unidos, al igual que otros países, estamos enfrentando el COVID-19 en nuestro país, pero también damos ayuda extranjera. Como el secretario Mike Pompeo mencionó, hay ahora más fondos para la ayuda de COVID-19 a nivel internacional. En este punto hemos dedicado más de 900 millones de dólares contra el COVID-19 a nivel internacional, estamos ayudando a más de 120 países en el mundo. La ayuda contra el COVID-19 es más que los ventiladores y equipos de protección personal, es también acceso a agua sanitaria, poder comunicarse con los pueblos. Pero el sector privado aquí en los Estados Unidos ha cambiado y ha aumentado la producción de los equipos de protección personal, entonces estamos balanceando las necesidades internas nuestras con la ayuda para luchar contra el COVID-19 afuera y muy pronto vamos a tener más accesibilidad de estos equipos.

VOA – ¿Cuándo habla de ayuda que va destinada a Venezuela, quien se beneficia directamente y en última instancia de esta asistencia? Las personas, los hospitales, las organizaciones…

Barsa – Nuestra ayuda va a organizaciones internacionales e imparciales que tienen acceso. No puedo entrar en los detalles de las organizaciones, pero cada una de ellas tiene diferentes maneras para entrar la ayuda en Venezuela. La ayuda puede llegar a individuos, hospitales, diferentes destinatarios. Pero cabe recordar que la ayuda no está llegando en la escala necesaria por culpa del régimen de Nicolás Maduro.

VOA – Hace unas semanas el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que iba a congelar los fondos que destina para la Organización Mundial de la Salud, y por consiguiente también para la Organización Panamericana de la Salud. ¿Cómo impacta esto el trabajo de USAID en el contexto de la emergencia por el COVID-19?

Barsa – En el último año que tenemos los datos, 2018, el 96 por ciento del dinero que Estados Unidos dedicó a asuntos de salud por el mundo fue a parar a organizaciones fuera de la Organización Mundial de la Salud, solo el 4 por ciento fue para la OMS. Y también lo que estamos haciendo es una pausa de 60-90 días para analizar cómo está funcionando la Organización Mundial de la Salud. Mientras tanto estamos viendo otras organizaciones que pueden hacer el mismo trabajo por todo el mundo.

VOA – Aunque sea solamente un cuatro por ciento el que usted dice que fue a parar a la organización Mundial de la Salud, ¿no supone eso una mayor presión para el trabajo de USAID.

Barsa – Lo que estamos haciendo con la OMS es solamente una pausa, como dijo el presidente. Durante este tiempo, durante esta pausa, estamos mirando otras organizaciones internacionales y privadas para no perder tiempo en la lucha contra el COVID-19 y en otros asuntos médicos.

VOA – ¿USAID reporta la movilización de 900 millones de dólares de ayuda para asistir en la lucha contra la pandemia del COVID-19, a nivel global… ¿qué parte de esta ayuda está destinada a Centroamérica y qué países son los principales beneficiarios?

Barsa – Lo que estamos haciendo es un análisis de las necesidades de todos los países y en qué punto se encuentran en la batalla contra el COVID-19, cuál es su potencial para recibir ventiladores… Son muchas las variables que estamos analizando, por lo que estamos proporcionando la ayuda a cada país de manera que mejor responda a sus necesidades.