Las descontroladas horas finales de Gustavo Cerati en Caracas, a 10 años de su ACV

Las descontroladas horas finales de Gustavo Cerati en Caracas, a 10 años de su ACV


Hace 10 años, la noche del 15 de mayo, el cantante argentino Gustavo Cerati se subía a la tarima instalada en el campo de fútbol de la Universidad Simón Bolívar, en Caracas, para ofrecer su último concierto.

La capital venezolana fue elegida para dar cierre a su gira centrada en el repertorio de su último disco, titulado Fuerza natural. Según comentaron quienes lo acompañaban aquella noche, el propio cantante definió el show como el mejor de todo el tour.





“Esa noche, no sé por qué estaba arengadísimo y el solo duró minutos y minutos. Fue impresionante, él estaba en llamas“, contó el guitarrista Gonzalo Córdoba a la revista Rolling Stone, en el año 2013.

En julio del año del incidente, en 2010, Richard Coleman recordó que “Gustavo estaba como con cara de cansado. Después, él volvió al camarín y se quedó solo”.

Luego de una foto grupal, que se había convertido en un ritual al final de cada concierto, el vocalista decidió ir a comer solo. No fue sino hasta que el ingeniero Adrián Taverna y el asistente Nicolás Bernaudo fueron a verlo, y lo encontraron desparratado en un sillón, con la camisa desabotonada y la boca entreabierta.

A pesar de que se encontraba consciente, Cerati no podía hablar, por lo que fue internado esa noche en la clínica La Trinidad de Caracas, donde le realizaron una serie de exámenes para encontrar un diagnóstico.

La mañana siguiente, desde la cuenta oficial en Twitter del artista enviaron un escueto mensaje en el que informaban que al final del show, Cerati había sufrido una descompensación, aunque se recuperaba favorablemente.

Pero el lunes 17, se desvaneció nuevamente y tuvo que ser intervenido de urgencia. El informe médico indicó entonces que había sufrido “un edema cerebral con deterioro progresivo de sus cuadros neurológicos”, es decir, había sufrido en accidente cerebrovascular.

El cantante estuvo bajo cuidado médico en Venezuela hasta el 7 de junio, cuando finalmente sus familiares realizaron los trámites diplomáticos para trasladarlo a Buenos Aires, Argentina, donde fue ingresado a la clínica de rehabilitación Fleni.

Cuatro meses más tarde, a finales de octubre, fue trasladado por tercera vez a una clínica de permanencia, llamada Alcla, permaneciendo sus últimos cuatro años de vida en centros de salud, hasta su lamentable muerte el 4 de septiembre de 2014.