Cinco meses después del comienzo del coronavirus, Wuhan prohibió el consumo de animales salvajes

Cinco meses después del comienzo del coronavirus, Wuhan prohibió el consumo de animales salvajes

Una foto tomada el 10 de enero de 2020 muestra a un miembro del personal del Equipo de Respuesta a Emergencias de Higiene de Wuhan el Mercado Mayorista de Mariscos Huanan, recién cerrado después que se registraran los primeros casos de coronavirus (REUTERS/Stringer)

 

Las autoridades de Wuhan prohibieron oficialmente el consumo de animales salvajes durante los próximos cinco años, casi seis meses después que la ciudad china se convirtiera en el epicentro de la pandemia de coronavirus.

Por infobae.com





Junto con la prohibición del consumo, Wuhan se convertiría además en un “santuario de vida silvestre” en el que será prohibida la caza de animales salvajes, dijo la administración local este miércoles. La excepción serán las medidas para “investigación científica, regulación de la población, monitoreo de enfermedades epidémicas y otras circunstancias especiales”.

Como parte de la prohibición, la ciudad también introdujo controles estrictos sobre la cría de todos los animales salvajes, prohibiendo que sean criados para el consumo humano.

Wuhan, una ciudad de 11 millones de habitantes en la provincia china de Hubei, registró los primeros casos de Covid-19 a fines del año pasado. De allí, el virus se propagó por todo el mundo, dejando hasta la fecha más de 328.000 víctimas mortales y más de cinco millones de personas contagiadas.

Si bien el lugar exacto en el que se originó el virus se está aún investigando, la mayoría de los científicos apuntan a que la pandemia comenzó con la transmisión de un virus del animal al hombre en un evento de “desbordamiento zoonótico”. El Mercado Mayorista de Mariscos Huanan, el principal mercado húmedo de la ciudad, fue incriminado ya que ahí se vendían más de 30 especies de animales, incluidos cachorros de lobo vivo, cigarras doradas, escorpiones y civetas. La hipótesis es que fue allí donde el virus pudo dar el salto de un animal —un “huésped intermedio”, a su vez contagiado por otro animal— al hombre. El mercado fue cerrado en enero.

Tras ser presionada por la comunidad internacional para hacer frente a su comercio ilegal de animales salvajes, China ya había prohibido formalmente a fines de febrero el consumo y comercio ilegales de animales salvajes.

En la actualidad, la prohibición de Wuhan tiene una duración de cinco años. Prohibiciones similares existen en las ciudades de Beijing, Shenzhen y Zhuhai, pero en esas ciudades se han hecho permanentes.

Compensación financiera para los criadores

Wuhan también se unirá a un plan de dos provincias que prevé que los criadores pueden recibir una compensación financiera si abandonan la cría de animales salvajes destinados a la alimentación.

El viernes, la provincia central de Hunan (centro) presentó las grandes líneas de un programa para acompañar la reconversión de criadores de animales salvajes hacia otras actividades, como la ganadería clásica, el cultivo de frutas y verduras, el té o las plantas medicinales.

El plan prevé una indemnización financiera según el peso de los animales, que serán comprados a una tarifa definida.

Por ejemplo, el precio del cobra ha sido fijado a 120 yuanes el kilo (15 euros, USD 16,5)), y el de la rata de bambús a 75 yuanes el kilo (9,6 euros, USD 10,5), según las directivas de las autoridades citadas por los medios oficiales.

La vecina provincia de Jiangxi (centro) también anunció la creación de un “fondo de apoyo· para poner fin a la cría de animales salvajes destinados a la alimentación.

Según la asociación estadounidense Humane Society International (HSI) que trabaja en favor de la protección de animales, el valor del comercio de animales salvajes es estimado en China en 520.000 millones de yuanes (USD 73.000 millones).

Peter Li, especialista en políticas de China de la Humane Society International, dijo a CBS que la prohibición de Wuhan celebró la medida como “un claro reconocimiento de que el riesgo de salud pública de la propagación de enfermedades zoonóticas a través del comercio de vida silvestre debe tomarse muy en serio si queremos evitar otro pandemia” e instó a que la prohibición sea “permanente e integral”. De lo contrario, aseguró, “el riesgo es demasiado grande”.