Joaquín Chaparro Oliveros rechazó criminalización de la disidencia

En Venezuela, sucede lo inexplicable y lo inaudito en materia de Derechos humanos, especialmente cuando se pretende perseguir y violar Derechos políticos consagrados en la Constitución Nacional. Calificar al partido Voluntad popular como una organización terrorista, es una aberración que perturba la paz política, pero al mismo tiempo, representa una amedrentacion para desmembrar la Unidad de la oposición.
El temor del régimen venezolana es la necesidad de Libertad que retumba en los oídos de los cerebros hegemónicos del grupo en el poder. No soportan los cacerolazos del pueblo cada noche, porque asemejan el ruido de las cacerolas con las trompetas del juicio final.
Las condiciones están dadas para la conformación de un gobierno de Unidad Nacional,   finalizó exhortando  al régimei, confrontar a la sociedad, elimina adversarios, inhabilita partidos, criminaliza la disidencia. Es la nada.
Nota de prensa