La nueva mejor voluntaria del mundo viene de Venezuela

Nicole Galli tiene una vocación incuestionable. Su nombre es sinónimo de orgullo nacional. Es fundadora de la organización sin fines de lucro Sun.Risas. Gracias a su labor humanitaria el reconocimiento no se hizo esperar. Este año figuró entre las Top 10 voluntarias del mundo donde destacó en el primer lugar. Sin duda, es digna representante de ese título pues realiza su trabajo con regocijo de quien ama lo que hace. Apostó por un sueño viable y alcanzó su mayor éxito: Llevar alegría a las comunidades.

Por Elizabeth M. Gutiérrez. G. / La Patilla

La oriunda de Valencia desde temprana edad tuvo muy clara su misión de ayudar a los más necesitados, gracias a las enseñanzas de sus padres que trabajaban en una fundación de la región. Tiempo después, decidió emigrar de Venezuela y a pesar de los cambios que enfrentó,  su espíritu entusiasta no se detuvo aquí. En medio de la adversidad encontró la oportunidad de emprender nuevos proyectos que le abrieron puertas para seguir apoyando a los venezolanos desde afuera. 

El proyecto Sun. Risas

Sun. Risas inicia en Florida de la mano de su amiga y cofundadora Fabiana Hernández, de Margarita, con el propósito de ayudar a las pequeñas comunidades. “Todo nace de una conversación entre Fabiana y yo, un noviembre, donde hablamos de todo lo que hicimos en Venezuela por los más necesitados y que nos hacía falta tener algún proyecto así aquí.  Decidimos crear un evento de Navidad en un albergue de Miami. El objetivo fue regalar un día diferente a quienes residían ahí para que nuestros voluntarios les brindaran amor y alegría”, comenta.

De acuerdo con lo que nos cuenta, en aquel instante vivió una experiencia inolvidable que marcó el inicio de este camino. “Los niños se reunieron para jugar una partida de futbolito. Al terminar, uno de nuestros pequeños voluntarios, de 6 años, se quitó sus zapatos nuevos y los regaló a un niño del centro que había jugado descalzo porque no tenía calzado. Le dijo: ‘Tienes mejor futuro que yo en el fútbol, solo te faltan estos zapatos. Cuando seas famoso y salgas en la TV recuerda mencionarme’. Después de ese momento todo cambió. Poco a poco fuimos creciendo y cada día con más ganas de ayudar”, afirma.

Uno de los elementos que diferencian a Sun. Risas de otras fundaciones es que sus principales voluntarios son niños. “Desde el inicio decidimos que nuestro mayor enfoque sería despertar consciencia en nuestros voluntarios. Nos gusta involucrar a niños, mayormente, para incentivarlos y volverlos agente multiplicador de nuestro mensaje. Lo hacemos mediante la educación y generando experiencias vivenciales para que obtengan las herramientas que necesitan y puedan convertirse en líderes del mañana. Seres humanos capaces de hacer un impacto positivo en comunidades y brindarle nuevas oportunidades a quienes más lo necesiten”, opina. 

Estas embajadoras, Nicole Galli y Fabiana Hernández, no solo dedican esfuerzos en Venezuela. Además, han desarrollado eficazmente proyectos en Miami, Bahamas,  Kenia, Sudáfrica, Puerto Rico, Fiji, entre otros. “La manera como operamos es uniéndonos con fundaciones locales para lograr un impacto en pequeñas comunidades que tengan mucha necesidad”, explica.

Hay un puñado de héroes que suman su granito de arena para contribuir en este proyecto. Además de la contribución de familiares y amigos, personalidades reconocidas como Francisco Cervelli, Mia Astral, Franco De Vita, Nelson Bustamante, Daniel Sarcos, Victor Munoz, Daniel Elbittar, Daniel Duran, Servando Primera y otros más, han dicho presente en esta labor.

Solidaridad en tiempos de crisis

Por su parte, la valenciana cuenta que en medio de la crisis global generada por la pandemia del coronavirus implementaron un plan de acción para beneficiar a los más afectados. Juntaron fuerzas con Francisco Cervelli quien preparó más de 250 comidas que fueron entregadas en un hospital de Miami. “Estar en casa de brazos cruzados nunca es una opción para nosotros y mucho menos cuando hay una crisis de este nivel…Viendo la fractura que ha causado la pandemia en negocios pequeños, el incansable trabajo que lleva el personal sanitario en los hospitales, la necesidad de alimentos y personas pasando hambre en la ciudad, buscamos la manera de unir todo esto y nació el proyecto”, manifiesta.

“Creamos un movimiento donde negocios pequeños nos brindaron sus servicios a precios asequibles y creamos entre 250-500 comidas para entregar como agradecimiento al personal hospitalario. También, hicimos par de eventos para donar alimentos a personas que han perdido su trabajo y no tienen cómo comprar comida”, argumenta.

A la conquista del mundo  

Nicole, es de manera oficial una venezolana reconocida internacionalmente en su oficio. Además de obtener el primer lugar como voluntaria del año, título concedido por International Volunteer HQ (IVHQ), también fue laureada en 2018 con The President’s Volunteer Service Award, un reconocimiento otorgado por la Casa Blanca como mérito por el desempeño y el impacto social de su trabajo en las diversas comunidades. “¡Fue una experiencia súper emocionante! Me encontraba en una isla de las Bahamas realizando voluntariado en la reconstrucción de varios colegios, tras el desastre que dejó el Huracán Dorian, cuando recibí un correo electrónico diciendo que fui nominada entre las Top 10 voluntarias alrededor del mundo entre miles de personas. ¡No me lo podía creer!”, comparte.

“Lo siguiente fue súper estresante: La etapa de votación. Había muy buena competencia, pero el increíble apoyo de mis amigos, familiares y hasta personas que ni conocía logré ganar el primer lugar. Debido a la pandemia no he podido materializar mi premio, el cual es elegir cualquier lugar del mundo donde quiera ir a participar como voluntaria y la compañía de IVHQ corre con todos los gastos. Debo decidir entre Filipinas y Sri Lanka”, asegura. 

Voluntaria sin límites 

Nicole Galli proyecta cada día su mejor versión. Se convirtió en un referente mundial de solidaridad. Planteó grandes desafíos en su trayectoria y a través de cada hazaña demuestra que con unión, compromiso disciplina, y entrega los sueños se pueden alcanzar. 

Defiende con humildad su pasión por ayudar a otros. Voluntaria sin tregua que no deja de crear nuevas ideas para inspirar a toda una generación. Paralelamente, con la firme disposición de seguir apostando por Venezuela. “Si todos regaláramos un poquito de nuestro tiempo para llevar herramientas que empoderen a comunidades pequeñas, que brinden educación y proyectos o ideas sostenibles podemos levantar nuestro país”, enfatiza. 

Así mismo, deja claro que con un acto de bondad se puede cambiar la vida de muchos. “Para ayudar no necesitas donar millones sino tener las ganas de hacer algo por alguien. Con mi fundación busco inspirar a otros venezolanos para que vean la otra cara de la moneda y que tan solo regalando un poquito de conocimiento, tiempo y amor se pueden lograr grandes resultados”, expresa.

Proyectos no le faltan. Motivación tampoco. Y aunque la pandemia dio un vuelco a sus planes, ya camina nuevos rumbos para transformarlos. “Para el 2020 teníamos nuevos proyectos que incluían a Venezuela y Bahamas. Nuestros planes han cambiado debido a la pandemia. Tuvimos que poner pausa y rediseñarnos. Sin embargo, estamos creando nuevas ideas para llevarlas a cabo”, concluye.