Gimnasios garantizan estricta bioseguridad en Puerto Ordaz durante el pico más alto de contagio de la Covid-19

Menos del 50% de los clientes están asistiendo a los gimnasios convencionales y box de crossfit en Puerto Ordaz, luego de que el régimen anunciara la flexibilización de la cuarentena por la COVID-19 con un nuevo régimen de siete días de confinamiento por siete días de flexibilización.

Por José Rivas / correodelcaroni.com

La restricción en el horario y el cumplimiento de las medidas de bioseguridad son algunas de las razones que han impactado tanto en la asistencia como en la estructura de costos de estos espacios que, aún con limitaciones y en el pico más alto de contagio del coronavirus en Venezuela, han decidido reabrir sus puertas extremendando los protocolos de atención.

El Gimnasio Sport City en la urbanización Chilemex, por ejemplo, es uno de los que abrió sus puertas con no más del 30% de los más de 150 clientes que asistían con regularidad antes de la pandemia.

Para operar en el Spot City se organizaron así: en la entrada un empleado rocía gerdex diluido con agua en la suela de los zapatos. Se ofrece antibacterial para las manos, se exigen dos toallas para entrar y para quienes lo soliciten, hay disponibles un par de guantes.

Para mejorar la circulación del aire, en los techos de gimnasio instalaron dos ventiladores, eliminaron el acceso con el sistema de huella, clausuraron los filtros de agua y cerraron espacios como vestidores, sauna y sala de vapor.

También la gerencia decidió suspender el entrenamiento de crossfit por tratarse de una actividad grupal. En las instalaciones solo está permitido usar dos máquinas por rutina. El área cardiovascular está disponible, pero solo están habilitadas la mitad de las caminadoras que se usan con una máquina de diferencia para cumplir con los 1.5 metros de distancia.

De acuerdo con Aniuska Arismendi, jefa de prensa del gimnasio, podrían funcionar, en condiciones normales, con un flujo de entre 30 y 35 personas, pero por las dimensiones del local están recibiendo un máximo de 20 clientes por hora.

Dentro del gimnasio hay algunos usuarios que, según la actividad física, usan o no el tapabocas. De acuerdo con Warren, uno de los trabajadores del local, son flexibles con el uso de la mascarilla ya que hay ejercicios de alta intensidad donde este protector genera dificultades para respirar y no es beneficioso.

Para Arismendi algunos gimnasios de la ciudad cumplen con más medidas preventivas que otros comercios que no están siendo vigilados. Al ser uno de los sectores más delicados con el tema de la pandemia, señaló, han tratado de cumplir las medidas a cabalidad.

Sin embargo, la jefa de prensa considera que de nada servirán las medidas preventivas dentro del gimnasio si fuera de ese espacio los usuarios no se cuidan. Por eso, subraya, es importante que los ciudadanos cumplan las normas de bioseguridad en todos los lugares que visiten.

Más limitantes

En el box de crossfit Unbroken redujeron los turnos de 12 a cuatro horas de servicio, y de 20 atletas a solo nueve durante las cuatro horas de atención. Están atendiendo a los clientes que bajo cita están dispuestos a trabajar en el horario 7×7, con horarios limitados y menor cantidad de días, indicó la encargada del espacio, Adriana Briceño.

El resto de los usuarios tienen sus mensualidades congeladas hasta que puedan volver al gimnasio. “Todos quieren volver, pero no podemos meter a todas las personas en cuatros horarios”, dijo.

En las nueve áreas del box dispusieron de cinta adhesiva para garantizar el distanciamiento y cuadricularon todo el espacio con una distancia de cuatro metros cuadrados, aproximadamente, para cada deportista. Al finalizar cada uno de los cuatro turnos garantizan una desinfección de todo el espacio.

En cada estación hay alcohol para que los clientes desinfecten por sí mismo los equipos antes y luego de la jornada. Y con cada rutina los usuarios deben quitarse la mascarilla.

“Esto es por un compromiso con nuestros afiliados”, indicó Rafael Mata, encargado de Unbroken en referencia a la apertura del gimnasio. Para cumplir con las medidas de bioseguridad han tenido que emplear más personal y esto ha aumentado los gastos operativos con menos horas de trabajo.

Mata señaló que, aunque los gastos se incrementan y las ganancias disminuyen, el fin de ellos es fomentar una buena salud física. Abstenerse, solo por una variable económica, no es una opción. No iría con la idea principal que es incentivar el deporte y el buen estado físico, dijo.

En el Gimnasio Top Down Center de Alta Vista, visitado el día lunes por el equipo de Correo del Caroní, pocas personas se acercaron para ejercitarse. De los 50 usuarios que normalmente recibían en la mañana —antes de la cuarentena—, registraron para las 11:30 de la mañana apenas unos 10 clientes.

El instructor del gimnasio Alfredo Montero contó que hubo usuarios que exigieron ciertas garantías para ejercitarse. “Hay una señora que me dijo que de ella venir tenemos que colocar afuera una alfombra con vinagre para ellos limpiarse los zapatos porque de otra manera ella no va asistir”.

Como medida obligatoria recibieron a sus clientes con agua jabonosa, limpiaron cada 15 minutos las máquinas y exigieron dos antibacteriales o, en su defecto, dos toallas para el uso de las máquinas.

Mascarilla en deportes

En países como España el Ministerio de Sanidad y el Consejo Superior de Deportes acordaron que el ejercicio físico, tanto de profesionales como de aficionados, estaría exento de la obligatoriedad del tapabocas por las dificultaes que genera para respirar.

El director del departamento de Biología Ambiental de la Universidad de Navarra, Arturo Ariño, explicó al diario El Mundo de España que “en todo caso, lo que puede provocar una sensación de ahogo al deportista es el exceso de dióxido de carbono que se genera”. Según la mascarilla, comentó, hay algunas con más entrada de aire que otras.

El doctor Louis-Philippe Boulet, profesor de cardiología y neumología en la Universidad de Laval en la ciudad de Quebec, quien estudió asma en deportistas, explicó al diario estadounidense New York Times que —durante la actividad física— las mascarillas se humedecen rápidamente y es más agotador. También dijo que los tapabocas húmedos “pierden la eficacia antimicrobiana”.

Por esta razón algunos especialistas como el vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Infectología, Manuel Figuera, advierte que “los gimnasios son sitios de alto riesgo de contagio”. Considera que su peligrosidad durante la pandemia radica en la poca recirculación de aire y ventilación natural disponible, generalmente, en estos espacios. Para evitar contagios, debe haber pocas personas y, en ejercicios de poco impacto, el obligatorio uso de tapabocas, indicó este miércoles en entrevista a Correo del Caroní.

El especialista recomienda que si el ejercicio es en máquinas, mancuernas, o prácticas de bajo impacto, se recomienda usar el tapabocas para una mejor protección. Si, en cambio, la actividad es correr o usar bicicleta es recomendable hacerlo en espacios abiertos, al aire libre y con pocas personas alrededor.

Figuera advierte que hay actividades como zumba y spinning son de alta peligrosidad así tan solo haya dos personas dentro del área, pues al haber un mayor esfuerzo por respirar, partículas contaminadas pueden ser expulsadas y contagiar a otra persona.

El exministro de Salud y epidemiólogo José Félix Oletta explicó a principios de junio que para implementar la flexibilización debía haber una reducción sostenida de casos confirmados, sospechosos y mortales por un período de 2 semanas desde el pico máximo de contagiar. Esa es una de las condiciones para preveer que están dadas las condiciones y así comenzar a flexibilizar las medidas de aislamiento.

Por el contario, en Venezuela desde el 9 al 16 de junio hemos tenido el mayor pico de contagios con 677 casos, casi una cuarta parte de 3.062 casos en total. La cifra en el estado Bolívar alcanzó los 418 infectados, manteniéndose como el tercer estado con más contagios.