Mercenarios rusos bloquean el reinicio de la producción del mayor campo petrolero de Libia

 

La Compañía Nacional de Petróleo libia (NOC) denunció ayer la presencia de mercenarios, principalmente rusos, en el yacimiento petrolero de Al Sharara, situado en el suroeste del país y esencial para el abastecimiento de Trípoli y la financiación del Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en la capital.

lapatilla.com

En un comunicado difundido a través de las redes sociales, la NOC acusó a estos soldados de fortuna rusos y de otras nacionalidades, a los que se vincula con las fuerzas bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter, tutor del Ejecutivo no reconocido internacionalmente en el este de Libia y hombre fuerte del país, de maniobrar para impedir que la industria petrolera libia se recupere.

De acuerdo con la nota, anoche un convoy de vehículos con supuestamente mercenarios a bordo ingresó en el citado yacimiento para reunirse con representantes de la Guardia de Instalaciones Petroleras (PFG), una de las milicias más poderosas que se formaron tras caída en 2011 de la dictadura de Muamar al Gadafi.

“El petróleo de Libia es para el pueblo libio. Nos oponemos completamente los intentos de países extranjeros por impedir que Libia recupere su producción de petróleo. Muchos países se están beneficiando de la ausencia de petróleo libio en los mercados mundiales”, subrayó en el comunicado el presidente de la NOC, Mustafa Sanallah.

“Algunos de ellos expresan cínicamente su arrepentimiento público por la incapacidad continua de Libia para producir petróleo mientras trabajan todo el tiempo en segundo plano para apoyar a las fuerzas de bloqueo. No necesitamos mercenarios rusos y otros extranjeros en los campos petroleros de Libia, cuyo objetivo es evitar la producción de petróleo”, recalcó.

En este sentido, Sanallah instó a la PFG y a otras milicias vinculadas al Gobierno en Trípoli a unirse para expulsar a las milicias extranjeras vinculadas a Hafter.

“Necesitamos fuerzas de seguridad patrióticas, profesionales e independientes que faciliten la reanudación de la producción de petróleo en beneficio de todo el pueblo libio, con ingresos asignados de manera justa y transparente en toda Libia. Mientras los mercenarios extranjeros reciben grandes sumas de dinero para evitar que el NOC realice sus deberes esenciales, el resto de la población libia sufre”, afirmó.

“No solo por la ausencia de ingresos petroleros, sino también por la pérdida para la nación que supone la desastrosa decadencia de nuestra infraestructura petrolera debido a la corrupción y a la incapacidad del personal de NOC para llevar a cabo el mantenimiento esencial “, agregó Sanallah, próximo al Gobierno en Trípoli.

La presencia de mercenarios extranjeros se ha multiplicado en los últimos meses en Libia, convirtiendo el conflicto fratricida en curso desde 2015 en una guerra multinacional totalmente privatizada, librada por milicias locales y Compañías Privadas de Seguridad Militar (PSMC) procedentes de países como Francia, el Reino Unido, Rusia, Turquía, Sudán, Siria y Chad.

Entre las que apoyan al mariscal Hafter destaca Wagner Group, una empresa rusa con experiencia en la guerra de Donbass (Ucrania) y las de Siria y Libia, que desembarcó en Benghazi en 2018, ha participado en el sitio a Trípoli en 2019 y que es propiedad de Yevgeny Prighozhin, un oligarca amigo personal del presidente ruso, Vladímir Putin.

El Gobierno del Acuerdo Nacional (GNA) cuenta, por su parte, con el apoyo de más de 10.000 mercenarios sirios reclutados y trasladados a Libia por Turquía, principal apoyo del GNA junto a Catar e Italia.

Hafter, que además de Rusia cuenta con el respaldo de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Jordania, Sudán y Francia, también ha recurrido a mercenarios sirios, como reveló una reciente investigación de EFE.

Vía EFE