Un temblor marino de magnitud 4,2 sacude una zona costera de Ecuador

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Un temblor marino de magnitud 4,2 se registró este martes cerca de las costas de la ciudad portuaria de Manta, en el oeste de Ecuador, sin que hasta el momento se haya informado de víctimas o daños materiales.

El Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional informó de que el sismo ocurrió a las 16:28 hora local (21:28 GMT), en una zona marina situada unos 60 kilómetros al oeste de Manta, en la provincia costera de Manabí.

El epicentro del movimiento telúrico se localizó a 0,65 grados de latitud sur y 81,19 grados de longitud oeste, a unos 4 kilómetros de profundidad, precisó el IG en su último informe difundido a través de redes sociales.

Este tipo de sismos suele estar relacionado con el llamado fenómeno de subducción, por el cual la placa de Nazca chocha con la plataforma continental sudamericana.

En abril de 2016, ese mismo fenómeno generó un potente terremoto de magnitud 7,8, considerado como el peor de la historia reciente de Ecuador y que asoló la provincia de Manabí y el sur de su vecina Esmeraldas (noroeste), aunque se sintió en todo el país y en algunas zonas de Colombia.

Ese terremoto dejó más de 670 fallecidos, miles de afectados y millonarias pérdidas materiales y su fuerza se sintió también en otras regiones del país, incluso, en la capital ecuatoriana, Quito, situada en la zona andina, a unos 300 kilómetros de distancia.

Ecuador forma parte del llamado “Cinturón de Fuego del Pacífico”, un encadenamiento geológico que concentra algunas de las zonas de subducción (choque de placas tectónicas) más importantes del mundo y que es escenario de una fuerte actividad sísmica.

Además de Ecuador, el Cinturón de Fuego en América comprende a una gran cantidad de países tales como Chile, Argentina, Bolivia, Perú, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá.

Asimismo, el territorio ecuatoriano está cruzada por la llamada “Avenida de los volcanes” andinos, lo que también implica la presencia de fallas geológica que suelen generar sismos.

EFE