Vicente Brito: Realidades, números y el futuro

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La actual situación en la cual se encuentra la Nación Venezolana merece ser analizada sustentada en las informaciones conocidas, estas son corroboradas con los números publicados por las distintas instituciones nacionales e internacionales que realizan estos diagnósticos en el orden social y económico. Los cuales nos demuestran la complejidad en que nos encontramos y nos indican que vamos a un futuro incierto que dificulta nuestras posibilidades de superar las elevadas limitantes que como camisa de fuerza nos impide surgir hacia delante.  A pesar de ser un país dotado de grandes recursos naturales y con elevados niveles educativos de sus habitantes en lo profesional, capacidades técnicas y voluntad para sostener sus actividades en dificultades.

Por: Vicente Brito

Las realidades que vivimos y que se refleja en números al encontrarnos con crecientes dificultades para resolver nuestras más elementales necesidades del día a día; se evidencia cuando se requiere adquirir cualquier alimento, medicina, repuestos para el vehículo, comprar o reparar algunos de los electrodoméstico de uso familiar, adquirir ropa, zapatos o tener que obtener servicios médicos, etc. Cualquiera de esas necesidades se nos convierte en un reto cuando no disponemos de los recursos necesarios para cubrir el valor de cualquiera de ellas. Las estadísticas que llevan las empresas especializadas en análisis de consumo, nos indican que el 75% de las familias dedican en promedio el 80% de sus ingresos familiares a la adquisición de alimentos, quedando muy pocos recursos disponibles para cualquiera otra de nuestras necesidades o de alguna contingencia.

Los números que de manera permanente son publicados por las distintas instituciones que se dedican a estos análisis, nos indican la compleja situación en el cual nos encontramos. De ello, vale la pena destacar la pérdida del poder adquisitivo de los últimos tres años. Donde se indica que hemos reducido entre un 50% y 60% nuestra capacidad de consumo. Esto refleja en cuanto ha disminuido el ingreso per cápita al pasar de estar dentro de los primeros 50 países del mundo a quedar ubicados actualmente en los últimos cuarenta; las diferencias más preocupantes se observan en los niveles de ingresos familiares, que al compararlo de acuerdo al valor actual del dólar, coloca al 80% de las familias con ingresos mensuales menores a 50$ al mes. Siendo el tercero más bajo del continente Americano.

Nuestro futuro luce más preocupante al observar como las desmejoras no se detienen y se siguen agravando muchas de ellas, creando mayores limitaciones a las familias. Los anuncios efectuados para lograr cambios de rumbo no se han concretado adecuadamente salvo el permitir la libre flotación del bolívar con la flexibilización de los precios ya que los productos importados se adquieren en dólares, permitiendo una mayor oferta.

Encontrándonos con una producción nacional entrabada y sin posibilidades de recuperación que resulta difícil de activar. Los voceros oficiales insisten en que la situación se agrava como resultado de las sanciones aplicadas que han impedido la venta de petróleo y el congelamiento de los recursos depositados  en bancos internacionales o la pérdida de control de empresas estratégicas como Monómeros y Citgo. Según lo cual eso ha reducido sustancialmente los ingresos en dólares y limitan la compra de productos esenciales en otros países. La excusa perfecta.

Pero la reducción de las actividades productivas se han acrecentado con la aplicación del modelo estatista que propició la toma de empresas y tierras privadas que antes eran centros de producción y contribuían con el 75% de la producción agropecuaria  para el consumo nacional y un 60% del total de la producción industrial de la cual parte se exportaba.  Hoy está a la vista la situación en que se encuentran a pesar de haberse realizado en ellas inversiones cercanas a los 200 mil millones de dólares, siendo los aportes al sector eléctrico y la misión Agrovenezuela a los que se les otorgaron los mayores porcentajes superando ambas los 120.000 mil millones de dólares.

La Nación Venezolana observa cómo sus limitaciones siguen creciendo con las desmejoras sucesivas en calidad de vida y exige inmediatas soluciones.  Así lo podemos observar en las constantes manifestaciones de reclamos que se realizan a lo largo y ancho del país. Se necesitan lograr los acuerdos necesarios que den las soluciones esperadas. Las limitantes que nos afectan obligan a ello y la casi totalidad de los venezolanos lo solicitamos.

Vicente Brito

Presidente

Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución.