El Observatorio Alma obtuvo imágenes de anillos planetarios en un sistema estelar triple

El Observatorio Alma obtuvo imágenes de anillos planetarios en un sistema estelar triple

 

Gracias al Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), dos equipos de astrónomos observaron por primera vez un disco protoplanetario con anillos desalineados alrededor de un sistema estelar triple, conocido como GW Orionis. Según los astrónomos, puede haber dos explicaciones posibles: el disco debe haber sido deformado por la atracción gravitacional ejercida por estrellas o bien por un planeta recién formado.





Por: Alma Observatory

La mayoría de las estrellas similares a nuestro Sol nacen de a dos. A diferencia de los planetas de nuestro Sistema Solar, donde todos los planetas orbitan alrededor del Sol en el mismo plano, los planetas que orbitan estos sistemas multiestelares muchas veces describen órbitas que no están alineadas con las órbitas de sus estrellas. Sus órbitas torcidas se originan en los discos protoplanetarios, donde nacen los planetas. Por consiguiente, al estudiar los discos desalineados que giran alrededor de múltiples estrellas (como ya lo hizo ALMA con el sistema de estrellas binarias Tattooine) podemos entender mejor cómo se forman estos planetas.

En el marco de un nuevo estudio, dos equipos independientes de astrónomos apuntaron ALMA hacia GW Orionis, un joven sistema estelar formado por tres estrellas. Las estrellas más céntricas, GW Ori A y B, orbitan una alrededor de la otra separadas por una distancia de 1 UA, mientras que la tercera estrella, GW Ori C, orbita alrededor de sus dos hermanas a una distancia de aproximadamente 8 UA.

ALMA detectó tres anillos en planos distintos en el enorme disco protoplanetario de GW Orionis, ubicados a cerca de 46, 185 y 340 UA de su centro. El anillo más céntrico se encuentra muy desalineado con respecto a los otros dos anillos y las tres estrellas. El anillo externo, en tanto, es el más grande que se haya observado en un disco protoplanetario. Si hubiera un planeta en proceso de formación en el surco entre el anillo más pequeño y el más grande, su distancia con respecto a las estrellas sería abismal. Cabe recordar, por ejemplo, que Neptuno se encuentra a unas 30 UA del Sol.

ALMA observó la desalineación de los anillos de GW Orionis por primera vez en 2017. “Nos sorprendió ver que el disco interno estaba tan desalineado”, comenta Jiaqing Bi, de la Universidad de Victoria (Canadá), quien encabezó el equipo cuyo estudio se publicó en The Astrophysical Journal Letters en mayo de este año. “Pero ALMA detectó una distorsión en la estructura del gas del disco que confirma la extraña deformación del disco”.

El segundo equipo de astrónomos, encabezado por Stefan Kraus, de la Universidad de Exeter (Reino Unido), apuntó ALMA y el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) hacia el triple sistema. De esa forma, los astrónomos detectaron la presencia de gas caliente en el borde interno del anillo desalineado y luz dispersa en la superficie curva del disco.

“En nuestras imágenes, vemos la sombra del anillo interno sobre la parte externa del disco. ALMA también nos permitió medir con precisión la forma del anillo que produce la sombra. Al combinar estos datos, pudimos determinar la orientación tridimensional del anillo desalineado y de la superficie curva del disco”, explica Stefan Kraus, cuyo equipo publicó hoy sus resultados en la revista Science.

Mediante conjuntos de telescopios que observan en longitudes de onda infrarrojas, los astrónomos también mapearon las órbitas de las tres estrellas durante 11 años, abarcando así un período orbital completo. De esa forma, descubrieron que las tres estrellas no orbitan en el mismo plano, sino que están desalineadas entre ellas y con respecto al disco. “Esto resultó ser fundamental para entender cómo las estrellas dan forma al disco”, agrega John Monnier, de la Universidad de Michigan, quien forma parte del equipo.

Ambos equipos realizaron simulaciones informáticas para tratar de entender por qué el anillo interno estaba desalineado. Stefan Kraus y su equipo relacionaron el fenómeno con un “efecto de distorsión de disco”, donde la atracción gravitacional de las estrellas en distintos planos podría distorsionar y romper sus discos. Sus simulaciones revelaron que la desalineación de las órbitas de las tres estrellas podía romper el disco en distintos anillos.

La simulaciones realizadas por Jiaqing Bi y su equipo, en tanto, proporcionaron otra explicación posible para la fuerte desalineación observada entre el disco interno y el del medio. “Nuestras simulaciones muestran que la atracción gravitacional del sistema triple no explica por sí sola esta fuerte desalineación. Creemos que solo la presencia de un planeta entre estos anillos explicaría por qué el disco se deformó de esa manera”, señala Nienke van der Marel, de la Universidad de Victoria. “Este planeta habría abierto un surco de polvo y causado que se rompiera el disco entre el anillo interno y el externo”, explica la astrónoma.

Stefan Kraus también cree que podría haber planetas en GW Orionis: “El anillo interno contiene polvo equivalente a 30 planetas Tierra, suficiente para que se forme un planeta en el anillo”. Si se llegara a confirmar la existencia de este exótico planeta mediante estudios adicionales —ya sea un planeta ya formado o en proceso de formación—, sería el primer planeta descubierto en órbita alrededor de tres estrellas, lo cual constituiría una órbita muy inusual.

ALMA, en la que ESO es socio, y el instrumento SPHERE en el Very Large Telescope de ESO obtuvieron imágenes de GW Orionis, un sistema de estrellas triples con una región interior peculiar. A diferencia de los discos planos formadores de planetas que vemos alrededor de muchas estrellas, GW Orionis presenta un disco deformado, deformado por los movimientos de las tres estrellas en su centro. Esta imagen compuesta muestra las observaciones de ALMA y SPHERE del disco. La imagen de ALMA muestra la estructura anillada del disco, con el anillo más interno (parte del cual es visible como un punto oblongo en el centro de la imagen) separado del resto del disco. Las observaciones de SPHERE permitieron a los astrónomos ver por primera vez la sombra de este anillo más interno en el resto del disco, lo que les permitió reconstruir su forma deformada.