Rusia celebra elecciones regionales, con el envenenamiento de Navalny como trasfondo

Rusia celebra elecciones regionales, con el envenenamiento de Navalny como trasfondo

 

Los rusos votan este domingo en elecciones regionales empañadas por el envenenamiento del principal opositor Alexéi Navalni –cuyos simpatizantes piden un “voto inteligente”–, una crisis económica agravada por el coronavirus y protestas en algunas regiones.





En 41 de las 85 regiones del país más grande del mundo, los votantes eligen a los gobernadores, las asambleas regionales o municipales y a cuatro diputados para el parlamento nacional.

Estos comicios locales y regionales se celebran cuando falta un año para las elecciones legislativas de septiembre de 2021 y se consideran un test para la maquinaria electoral del Kremlin, en un clima de descontento por la caída de los ingresos y los problemas económicos.

Las autoridades han autorizado que los comicios se celebren en tres días, desde el viernes y hasta el domingo, y en ocasiones con centros de votación al aire libre, oficialmente para limitar los riesgos del nuevo coronavirus, una condiciones que según la oposición favorecen el fraude.

Para la presidenta de la Comisión Electoral Central, Ella Pamfilova, estas acusaciones “no son lo suficientemente objetivas y maliciosas”.

En algunas votaciones, en Tartaristán región autónoma judía, la participación superó el 50% después de dos días de votación.

Este año la campaña ha destacado por la presencia de opositores, sobre todo en la ciudad siberiana de Novosibirsk, la tercera más poblada del país, donde una alianza de una treintena de candidatos independientes, entre los que figuran partidarios de Navalni, desafía al partido de Vladimir Putin: Rusia Unida.

Allí la campaña ha sido muy activa, con grandes carteles publicitarios con los rostros de los candidatos, sobre todo los de los nuevos partidos. Entre sus lemas, “¡Diles ‘No’!” o “Vota para cambiar el sistema”.

“Este año, hay más candidatos que quieren hacer cosas concretas y no solo gente únicamente interesada en el poder. Hay más jóvenes”, declaró a la AFP Maxime Ivanov, un abogado de 47 años, que vota en Novosibirsk.

Serguéi Boiko, que lidera una coalición opositora en Novosibirsk con el apoyo de Navalni, dijo a la AFP el domingo que “hubo muchas infracciones”, señalando por ejemplo que en un colegio electoral, los funcionarios “trataron de excluir a nuestros observadores”.

Y en “la caja fuerte que contiene las papeletas” de los dos primeros días de votación “los precintos están rotos”. “Alguien accedió a estas papeletas (…) esto, por supuesto, alimentó la sospecha de falsificaciones”, dijo.

Boiko, de 37 años, presume de haber logrado “desbaratar los planes” de Rusia Unida y del Partido Comunista, que ya “se habían dividido los barrios de la ciudad entre ellos, esperando una campaña fácil”.

“Los tiempos están cambiando, es mucho más activo, la gente está cambiando, tienen opiniones, nuevos puntos de vista (…) no quieren ser marginados”, dijo Elena Kalivkina, una funcionaria de 48 años que votó el domingo en Novosibirsk.

 

 – “Voto inteligente” –

 

Las elecciones regionales también son una ocasión para la oposición de poner a prueba su táctica de “voto inteligente”, que consiste en pedir votar por el candidato mejor situado para hacer perder al del gobierno.

Esta táctica ya dio frutos el pasado verano en Moscú, en las elecciones municipales en las que Rusia Unida perdió muchos escaños, principalmente en favor de los comunistas.

Fue elaborada por Alexéi Navalni, el principal adversario del Kremlin que cayó gravemente enfermo en agosto mientras realizaba una gira por Siberia para apoyar a candidatos de la oposición e investigar sobre la corrupción de las élites locales. Está hospitalizado en Berlín.

Según los médicos alemanes, Navalni fue envenenado en Rusia con un agente nervioso del tipo Novichok, una sustancia creada por especialistas soviéticos con fines militares. El opositor de 44 años salió de coma el lunes.

Alemania y Occidente han pedido explicaciones a las autoridades rusas y que lleven ante la justicia a los responsables. El Kremlin pone en duda la la versión del envenenamiento y denuncia acusaciones infundadas, pese a la amenaza de sanciones.

Los simpatizantes de la oposición han sido objeto de ataques, presiones y amenazas a lo largo de la campaña.

Además de Rusia Unida, el Partido Comunista y LDPR (nacionalistas), los comicios cuentan con candidatos de cuatro nuevas formaciones, centradas respectivamente en el conservadurismo, los empresarios, la ecología o las nuevas tecnologías, pero se sospecha que han sido alentadas por el gobierno para dividir al electorado favorable a la oposición y dar una sensación de pluralismo.

En un contexto económico y social difícil, con acusaciones de corrupción y la reforma de las pensiones de 2018, la popularidad del partido de Vladimir Putin se ha erosionado hasta tan solo un 30% de opiniones favorables, según los últimos sondeos.

El malestar se traduce en protestas en algunas regiones.

Decenas de miles de personas se han manifestado durante los últimos dos meses contra la detención de un gobernador que derrotó en 2018 al candidato apoyado por el Kremlin.

El caso del exgobernador de Jabarovsk y el movimiento de protesta en la vecina Bielorrusia han provocado manifestaciones de solidaridad a pequeña escala en varias ciudades rusas.

AFP