El Mundo: Radiografía del terror chavista; torturas, ejecuciones y violaciones

El Mundo: Radiografía del terror chavista; torturas, ejecuciones y violaciones

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La Misión Internacional ha investigado 223 casos, 48 de ellos presentados de forma exhaustiva. Además estudió otros 2.891 «para corroborar los patrones de violaciones y crímenes».

Por: El Mundo / Daniel Lozano





El resultado final es un informe demoledor, una radiografía del terror impuesto en Venezuela por el chavismo con dos objetivos: mantenerse en el poder al precio que sea y controlar supuestamente el crimen.

EJECUCIONES
La Misión de la ONU examinó 2.552 acciones policiales y militares en las que se produjeron 5.094 muertes por las fuerzas de seguridad, aunque no todas las acciones, matizan, fueron arbitrarias. En el examen de 140 operaciones se demostró que murieron 413 personas, en ocasiones con disparos a bocajarro. Como en Barlovento, cerca de Caracas, donde un operativo policial terminó en masacre, con 12 hombres ejecutados a balazos en la cabeza y enterrados en una fosa común. Cinco personas continúan desaparecidas tras estos hechos. «Matar criminales sin compasión», profieren agentes de las Fuerzas Especiales (FAES), en un vídeo de sus entrenamientos. Este cuerpo policial creado por Maduro es considerado un «batallón de exterminio» por la ONU.

Fuentes internas confirmaron a la Misión que superiores daban «luz verde» a los oficiales para matar. «Los asesinatos parecen formar parte de una política de eliminación de miembros no deseados de la sociedad bajo la cobertura de la lucha contra el crimen», sostiene Marta Valiñas, directora de la Misión. La ONU ahora, como ya lo hiciera previamente Michelle Bachelet, su comisionada de derechos humanos, insta al gobierno a desmantelar a las FAES, quienes hoy continúan cometiendo ejecuciones extrajudiciales. Hasta ahora, la respuesta de Maduro siempre fue la misma: aplaudir a sus fuerzas especiales y dotarlas de mayor equipamiento.

TORTURAS
Asfixia, golpes, descargas eléctricas, posiciones de estrés, cortes, mutilaciones, amenazas de muerte, malos tratos psicológicos… Torturas y más torturas. La ONU ha identificado en su investigación a 45 funcionarios «directamente responsables para ser procesados por torturas». Todos ellos pertenecen al Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) y a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).

Los primeros, con un «comportamiento cultural de tortura», como reconoció un antiguo jefe, tienen entre sus objetivos a disidentes políticos y a activistas de derechos humanos y los segundos, a militares y a civiles asociados a rebeliones. Los comandantes de ambos cuerpos tenían «pleno conocimiento» de lo que ocurría en sus sedes y edificios, incluso en casas clandestinas de detención. «Las torturas se dirigían contra la población civil como parte de una política para silenciar a la oposición», alertó Francisco Cox, uno de los tres miembros de la Misión. Sólo durante el despliegue del Plan Zamora, que contó con la planificación de altos mandos del Ministerio de Interior, se documentó torturas contra 100 personas. «No hemos observado un descenso de estas violaciones a pesar de la presión internacional», concluye la Misión de Naciones Unidas.

VIOLENCIA SEXUAL
La ONU ha confirmado el uso de la violencia sexual contra hombres y mujeres para forzar confesiones o como castigo. Descargas eléctricas y golpes en los genitales, violaciones sexuales con objetos, desnudez forzada y amenazas sexuales contra detenidos y sus familiares forman parte del espeluznante repertorio sostenido en el informe y adelantado por otros organismos de derechos humanos.

REPRESIÓN CONTRA LAS PROTESTAS
La Misión ha documentado el asesinato de 36 manifestantes, contra quienes se disparó con arma de fuego en su mayoría. Detenidos sufrieron malos tratos, desde simulacros de ejecución a palizas, también violencia de género y violencia sexual. Los expertos de la ONU también reseñan la participación de los colectivos chavistas en la muerte violenta de siete personas. «El sistema está diseñado para prevenir y desalentar las reuniones pacíficas, a menudo de forma violenta», asegura Paul Seils, miembro de la Misión. Y no por «elementos deshonestos», sino como «parte de una política clara».

TRIBUNAL SUPREMO
Alineado al 100% con la élite del chavismo, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha dictado una sentencia tras otra, hasta 120, para torpedear al Parlamento democrático y a la oposición. Jueces y fiscales también están vinculados directamente con asesinatos, y arrestos, mirando a otro lado cuando se trataba de torturas.