Manny Languasco, el latino que pasó de vivir “en la basura” a ser un destacado empresario en EEUU

El dominicano Manny Languasco no se rindió buscando el éxito en EEUU (Foto: Manny Languasco – Facebook)

 

El dominicano Manny Languasco llegó a Estados Unidos decidido a cambiar su vida y, aunque tuvo varios obstáculos, como dormir en la basura y un cuadro depresivo, logró alcanzar el éxito convirtiéndose en director de un corporativo.

Por Periódico cubano

A continuación, te presentamos su historia revelada por el canal Mundo Hispánico.

La primera noche durmió entre basura

Ante la falta de oportunidades en República Dominicana, Manny Languasco decidió dejar a su familia y probar suerte en el territorio estadounidense.

Él estaba confiando en dormir en casa de un amigo, pero como no lo aceptaron su primera noche la pasó en un vertedero de basura situado en una calle sin alumbrado público.

En búsqueda del éxito

El rechazo y pasar la noche entre desperdicios le hizo entender que de él mismo dependía lograr el éxito o no, por lo que empezó a trabajar por su propia cuenta como jardinero, ganando algunos dólares pero había ocasiones en las que no le pagaban ni un centavo.

Al continuar con la misma labor empezó a cortar el pasto acumulado por 125 dólares a la semana, pero como no le era suficiente para vivir decidió cambiar de área y se dedicó al lavado de carros.

Mejora su vida en EEUU

En una ocasión, un empresario multimillonario llamado Stiff pidió que Manny lavara su carro, este hecho cambió la vida del dominicano porque encontró en el cliente una oportunidad para mejorar su situación laboral.

“Ya yo sabía que Stiff era el hombre que me iba a ayudar a ser exitoso. Le dije que me ayudara a ser una persona exitosa como él. Sacó una tarjeta y me dijo que me presentara en su oficina a temprana hora”, recordó durante la entrevista.

Tras una plática y percibir el talento de Manny, Stiff lo contrató para que administre sus propiedades en renta y además le dio lecciones de liderazgo.

Una crisis en medio del éxito

Cuando Manny estaba en el mejor momento de su vida desde que llegó a EEUU entró en un cuadro depresivo por una situación inesperada que ocurrió en República Dominicana.

Al regresar a su país de origen pasó momentos difíciles que lo tenían en desánimo y sin trabajar, pero gracias a la sugerencia de un psiquiatra enfrentó la depresión regresando a la actividad laboral.

Manny reinició su vida en EEUU junto con su esposa trabajando en Burger King, en menos de un año se convirtió en gerente y al siguiente alcanzó el puesto como director en la oficina corporativa de Church’s Chicken.