Lucir una sonrisa perfecta se ha vuelto un lujo en Venezuela

Lucir una sonrisa perfecta se ha vuelto un lujo en Venezuela

Volver a las prácticas de las cavernas. Un dilema vivido por algunas personas que se han arrancado un diente, valiéndose de un fuerte nudo con hilo de coser o halones con un alicate. Una desesperación, al no soportar el inmenso dolor y una “salida” frente a la falta de atención en ambulatorios cercanos. No pueden costear una extracción, pues los precios no bajan de los 5 millones de bolívares.

Por Guiomar López | LA PRENSA DE LARA





José Aguilar señala que el CDI aledaño a su casa en el norte de la ciudad, no ofrece atención odontológica. Siempre hay motivos que van desde falta de material, no tienen agua o se quedaron sin técnicos. “Uno sufre de mal aliento, problemas de digestión al no poder digerir la comida y la agonía de sentir un dolor incontrolable, al punto de sacarse un diente”, se queja y admite lo apremiante de amarrarse una pieza, hasta sacarla. Igual tuvo que recurrir a un consultorio privado, porque debían remover las raíces. Un gasto del equivalente a más de 10 dólares.

Las personas consultadas señalan que se realizaban tratamientos continuos en ambulatorios. Iban a sus citas para limpiezas, reparaciones y extracciones. Un control para asegurar la salud dental, pero actualmente se saltan esa prevención, al trascender una caries a fractura que corroe casi toda la pieza. Buscan atención cuando se trata de una emergencia. Frente a una muela fracturada o cuando empieza a filtrar y el dolor se intensifica, anunciando una determinante extracción.

Camino largo

Ese laberinto tiene varias escalas, a fin de conseguir precios asequibles. Una consulta en el Ambulatorio del Sur está en 400 mil bolívares, pero la extracción en 5 millones. Además que su ubicación es muy distante para quienes residen al norte de Barquisimeto. Mientras la Sociedad Anticancerosa es una dirección más céntrica, pero la revisión cuesta 2 millones de bolívares y sacan una pieza desde 5 millones 300 mil.

El presupuesto varía y el paciente puede tardarse varias semanas en reunir esa cantidad de dinero. Quienes reciben remesas de familiares en el exterior, les toca escoger entre la comida o dicha emergencia. “Todo cambió. Antes yo me hacía desde limpiezas y restauraciones en el ambulatorio. Sólo pedían los guantes y ya, ahora no cuentan con insumos, ni con el técnico dental”, lamentó Elvis Hernández, quien se mantenía al día en el centro asistencial de la comunidad Cordero.

Los testimonios muestran una realidad que etiqueta como un lujo la salud dental. A la gente le cuesta tener su control odontológico, cuando dicho servicio en ambulatorios no se está prestando por la falta de dotación o del personal especializado.