Criticar a Guaidó, el único objetivo de Jorge Rodríguez y sus alacranes en un debate complaciente

Jorge Rodríguez. Captura: Venevisión

 

 

En un adelanto del show electoral planteado por el chavismo, Venevisión se prestó para organizar un debate televisivo con un par de voceros del mal denominado Gran Polo Patriótico con otros dos representantes de los “mini partidos”, absolutamente complacientes en su papel de supuestos “opositores”.

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En buena medida, en lugar de exponer sus propuestas para introducir “cambios” al Poder Legislativo, los cuatro políticos centraron su discurso en criticar a las sanciones de Estados Unidos, a la actual directiva de la Asamblea Nacional y, muy especialmente, al presidente encargado Juan Guaidó.

“Esta Asamblea Nacional entró por la puerta grande y salió por la puerta de atrás”, comentó Luis Romero, miembro de Avanzada Progresista. “No vamos a ceder al chantaje de un sector de la oposición que nos acusa de ser colaboracionistas”.

Sin embargo, por lo menos Romero se mostró de acuerdo con las sanciones individuales contra violadores de Derechos Humanos. Un punto que Jorge Rodríguez se apuró en satanizar.

Por el contrario, el vocero de Movimiento al Socialismo (MAS), Timoteo Zambrano, propuso “la conformación de una comisión especial para promover la suspensión internacional de todas las sanciones”, las cuales condena.

“Estamos llamados a buscar puntos de coincidencia y es lo que hemos hecho en la Mesa de Diálogo”, agregó uno de los principales promotores de la alianza en la Casa Amarilla entre el chavismo y los “mini partidos”.

Mucho le costó a Romero y a Zambrano justificar su candidatura pese a pasadas arbitrariedades como el inconstitucional “desacato” emitido por los tribunales al servicio del régimen de Nicolás Maduro o la imposición de una írrita Asamblea Nacional Constituyente que usurpó las atribuciones del verdadero Parlamento.

Por su parte, Rodríguez, quien destacó por su capacidad para ignorar a la conductora Endrina Yépez e interrumpir a sus “rivales”, aseguró que “ha llegado de decir basta a la agresión”, en clara referencia a las restricciones que impuso el Departamento del Tesoro a la cúpula del Palacio de Miraflores, señalada por la comunidad internacional de malversar elecciones y cometer delitos de lesa humanidad.

“Hemos participado en iniciativas de diálogo y todas fueron saboteadas por los que quieren violencia”, comentó Rodríguez sobre las negociaciones que no llegaron a buen puerto con las verdaderas fuerzas democráticas en Venezuela. El último ejemplo fue el de Barbados, cuando el chavismo zanjó públicamente las reuniones, incapaz de conceder una sola demanda.

Finalmente, participó también un tal Jesús Farías, que casi no ocupó minutos debido a la sed de protagonismo de su camarada Rodríguez. Aún así, obviamente no perdió chance de atacar a Guaidó y su administración, a la que tildó de “una camarilla corrompida por la corrupción”.