Las duras confesiones de una estrella de la NBA sobre su depresión: “Pensé en suicidarme”

Kevin Love reveló detalles de sus momentos de depresión y pensamientos suicidas (USA TODAY Sports)

 

No es la primera vez que Kevin Love, una reconocida figura de la NBA, habla sobre sus problemas mentales. El jugador de los Cleveland Cavaliers, quien fuera ladero de LeBron James en el anillo obtenido en el 2016 ante los Warriors, hizo público su calvario cuando hace dos años publicó una carta en The Players Tribune pero ahora ha vuelto a sacar a la luz varios detalles de los momentos más duros de su vida.

Por Infobae

Por aquel entonces, el ala-pívot de los Cavs llegó a confesar que padeció un ataque de pánico durante un partido de la NBA pero esta vez ha ido un poco más lejos para concientizar sobre la depresión y los problemas mentales que sufren los deportistas de élite.

En una entrevista con el programa ‘In Depth with Graham Bensinger’, Love aseguró que sigue teniendo “días super brutales” en este proceso de lucha interna y admitió que varias veces ha tenido pensamientos suicidas. ”No puedes simplemente pasar de encenderlo a apagarlo. Hay días que son muy duros”, dijo.

Particularmente, el ex jugador de Minnesota Timberwolves reveló que sus peores momentos fueron hace exactamente ocho años, cuando ya era un All-Star.

“El futuro empezó a dejar de tener sentido. Y cuando pierdes la esperanza, lo único en lo que puedes pensar es, ‘¿cómo puedo hacer que este dolor desaparezca?’. No creo que tenga que decir mucho más que eso. Cuando llegas a ese punto y día tras día es igual, los pensamientos suicidas entran en juego. Y comienzas a planificarlo y cuál sería la ruta que tomarías. Tenía varias maneras en mente. Fueron momentos realmente aterradores en mi vida”, relató Kevin Love.

En tanto, el ala-pívot campeón olímpico con Estados Unidos en 2012 aseguró que nunca llegó a intentar quitarse la vida: “Sé que da miedo pensar en la idea de quitarte tu propia vida, pero es algo que me pasó por la cabeza muy a menudo. Afortunadamente, no intenté suicidarme. He aprendido que nada nos persigue más que las cosas que no decimos. Entonces, mantener eso en realidad es más dañino. Lo más importante y útil para mí era exponer mis miedos”.