Julio Borges alerta a la OEA sobre trato inhumano de Trinidad y Tobago hacia los venezolanos

El opositor Julio Borges durante la entrevista en Nueva York (Christopher Goodney/Bloomberg)

 

 

El canciller de Venezuela, Julio Borges, envió una comunicación al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, en la que alerta sobre el trato discriminatorio del gobierno de Trinidad y Tobago hacia los migrantes venezolanos que huyen del régimen de Maduro. Asimismo, en el documento Borges denunció el incumplimiento de ese gobierno a los acuerdos internacionales que protegen a los refugiados y llamó a atacar las causas del éxodo y no sus consecuencias.

“La expulsión de más de 170 venezolanos, entre ellos 16 niños, no sólo es una violación flagrante de principios de Derecho Internacional universalmente reconocidos como es el principio de no devolución, sino de acuerdos internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989, la Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969 y la Convención sobre el Estatuto de Refugiados de 1951 y su protocolo de 1967, instrumentos que fueron ratificados por Trinidad y Tobago”, destaca el escrito.

El representante de la política exterior detalla que los migrantes venezolanos huyen de una emergencia humanitaria compleja que se ha profundizado por los efectos de la pandemia.
“Venezuela atraviesa una emergencia humanitaria compleja, causada por la incompetencia y corrupción de un régimen dictatorial. La grave crisis se expresa en que, de acuerdo con el Programa Mundial de Alimentos, son más de 9 millones de venezolanos los que viven en inseguridad alimentaria en el país, una situación que se ha agravado por los efectos de la actual pandemia que azota al mundo”.

De igual forma, señaló que es necesario atacar las causas del problema y no sus consecuencias. En tal sentido, llamó a la OEA a elevar esfuerzos para que los Estados entiendan la necesidad de avanzar en un agenda que logre el restablecimiento de la democracia en el país.

Recientemente, Borges ya había enviado una carta a su homólogo de Trinidad y Tobago en el que denunciaba la expulsión de 16 niños venezolanos y pedía una investigación por los hechos.