Venezuela, una vieja potencia petrolera en crisis

Foto: REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

 

Venezuela un país que estuvo entre los mejores productores de petróleo durante años a tocado lo más bajo de su caída ante la crisis política, económica y social que vive el país.

– País de oro negro –

Este país caribeño de 916.445 km2 y 30 millones de habitantes es uno de los dos miembros latinoamericanos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Por falta de liquidez para modernizar los campos petroleros, la producción de crudo, que ascendía a 3,2 millones de barriles diarios hace 12 años, ha caído a menos de 400.000 barriles diarios, o sea, a los niveles de los años 1930.

Para asfixiar al régimen chavista, Estados Unidos impone sanciones al petróleo desde abril de 2019.

A pesar de tener las mayores reservas de petróleo del mundo, Venezuela tuvo que recurrir recientemente a buques cisternas de Irán para paliar una aguda escasez de combustible.

Maduro quiere abrir el sector a sus aliados con una polémica ley que facilita las inversiones bajo anonimato.

– Derrumbe de la economía –
Antes del coronavirus, que agrava aún más la crisis, la economía venezolana ya se había reducido a la mitad en siete años de recesión, la hiperinflación alcanzó 9.000% en 2019 y la moneda local, el bolívar, se hundió.

Afectada por el desplome de los precios del crudo desde 2014, Venezuela, que obtenía 96% de sus ingresos del petróleo en 2019, sufre una falta de divisas que ha provocado una crisis aguda, generando un éxodo de más de 5 millones de venezolanos que huyen de la escasez de alimentos, medicamentos, agua, gasolina y electricidad.

El régimen de Maduro afirma que la crisis es el resultado de una “guerra económica” librada por la derecha y Estados Unidos para derrocarlo.

– Uno de los países más violentos –
Este país, entre los más violentos del mundo, afirmó oficialmente que la tasa de homicidios cayó en 2019 a 21 por cada 100.000 habitantes, una cifra cuestionada por la oenegé Observatorio Venezolano de Violencia, que contabiliza 60,3 homicidios por cada 100.000, de los cuales un tercio ocurrieron durante operaciones policiales contra el crimen.

 

AFP