Fraude monstruoso: La tiranía está huérfana, por Luis Velázquez Alvaray

Fraude monstruoso: La tiranía está huérfana, por Luis Velázquez Alvaray

No podía ocultar el desespero. A las 3 de la tarde del domingo 6, guácharo rojo, el bandido García Carneiro, con voz de pánico, sentía el tsunami de la soledad en sus huesos. “vengan a votar, por favor, esto no está bien, estamos en precariedad”. Aquellas calles solitarias parecían atrapadas por la melancolía.

En las barriadas los colectivos amenazantes. Los jefes de calle, con cubano al lado, imploraban que fueran a buscar el pernil, que era el premio después de votar. La más hermosa forma de resistencia pudo observarla el mundo minuto a minuto. No salir fue la decisión heroica que siguió la población venezolana. Ni siquiera los miembros de mesa completos pudo sostener esta caricatura electoral. Están solos. Merodea el ladronismo y uno que otro aprovechador de dádivas, que, como golosinas indigestas, se reparten los del círculo de malvivientes, que moran de las sobras de Maduro y sus adláteres de uniforme podrido y maloliente. De voces asquerosas como el ya señalado García “trampeiro”, prototipo del militar rancio y desvergonzado, asqueroso, repulsivo y nauseabundo.

Se han cometido en este penoso acontecimiento todas las violaciones que la literatura electoral global enumera:
– Acoso político: la ya conocida amenaza a los sectores más pobres de la población, “el que no vota no come”. Es violencia política- económica jamás vista en este país, convertido en fantasmal por la nomenclatura Castrochavista. Es hostigamiento y discriminación. La persistente amenaza del régimen vulnera el consenso de Quito y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.





– Compra de votos: relacionada con la anterior como conducta indebida y vergonzosa. Pago a cambio de apoyo político, Clientelismo criminal.

– Abuso de autoridad. El cacicazgo terrorista se desbordó: amenazas, chantajes, insultos. El usurpador de Yaracuy, León Heredia, lanzo veladas amenazas a la integridad de las personas, porque nadie atendió su llamado. Las pruebas ya están a buen resguardo en todo el país.

– Revisando las evidencias desesperadas de la estructura burocrática de la tiranía, se derivan tipos penales: por el sujeto activo. Los funcionarios públicos y los funcionarios electorales. Por la materia: fraude electoral, falsedad, soborno, coacciones, financiamiento ilícito.

El clamoroso fraude violenta la Constitución Nacional, las leyes y tratados. Debe ser castigado por la comunidad internacional con las más severas sanciones, ya que es un crimen contra la sociedad entera.

Estos asaltantes de la voluntad mayoritaria de los venezolanos, han utilizado también el voto múltiple: una sola persona posee 30 documentos de identidad y vota igual número de veces. Ni así han podido- como lo han constatado organismos de inteligencia- movilizar la población. Igual con los votos golondrinos, que los paseaban por centros electorales de distintas zonas geográficas cercanas, donde se reconocieron sufragando a los asesinos denominados colectivos y los perversos de las terroristas FAES.

La nocturnidad es el último paso que corresponde al torturador y psicópata Jorge Rodríguez. Ya cuadrado el colosal fraude anuncian resultados que ni ellos mismos los creen. Son falsedades avaladas solo por el comunismo internacional.

Esta caterva de delincuentes será juzgada en algún momento por este amañamiento, que suma delitos comunes, traición a la patria, actos contra la seguridad y el honor de la nación, malversación y uso de dineros públicos para la compra de conciencias.

Otro de los aspectos a resaltar es el de las máquinas de votación, adquiridas a una empresa argentina ligada al Kirchnerismo, que ya viene con el roba votos incorporado.

LA MAQUINARIA MERCENARIA NO FUNCIONÓ

Quedó en evidencia que su estructura mercenaria, llamados movilizadores, fue un rotundo fracaso. La gran mayoría se negó a salir a pesar de los ofrecimientos, o de las amenazas. El desespero era evidente, y hasta lloriqueaban en sus llamados. Cuando no hay pueblo, no hay maquinaria que sirva. Cuando no hay pueblo, no vale el dinero, los perniles ni las cajas clad. En Maracaibo ofrecieron dólares y algunos incautos todavía los están esperando.

La tiranía está huérfana. Todo esta registrado en las redes y pueden inventar lo que sea, pero la verdad es que esto se convirtió en resistencia patriótica.

PD. Ahora vamos con la consulta popular. Será el 12 de diciembre. Para reafirmarle al mundo que los venezolanos conquistaremos la democracia.