Telefónica Movistar bloquea a LaPatilla ¿Hasta cuándo?

La Patilla es víctima de un bloqueo sin argumento ejecutado por el grupo español Telefónica Movistar. ¿Por qué? ¿El objetivo prioritario para una empresa de telecomunicaciones no debería ser poder proveer a sus usuarios de las facilidades óptimas para el libre acceso a todas las plataformas? ¿Esta premisa no debería estar sujeta a lo que los gobiernos respetuosos de la democracia cumplirían para poder brindar a sus ciudadanos las herramientas favorables para mantenerles comunicados en todo momento? Es lo que al menos se contempla en la declaración universal sobre la libertad de expresión y comunicación, que también aparecen declaradas en el artículo 57 de la Constitución de Venezuela, con el fin de que prevalezcan en el tiempo y que a través de un vínculo conjunto entre Estado y empresa privada se le otorgue libertad comunicacional a la población. Claro que en la práctica venezolana la realidad es otra.

Por LaPatilla.com

El régimen dirigido por Nicolás Maduro en Venezuela se ha impuesto sobre todos los sectores de la vida nacional, especialmente luego de lo que se denominó la “hegemonía comunicacional”, que no es otra cosa que una tiranía en los medios que llega a niveles insospechados. La empresa española Movistar decidió hacer parte de este oprobioso tinglado de censura tras acceder a restringir y bloquear a sus propios usuarios a más de una veintena de páginas de noticias de Venezuela y del continente e insiste luego de largos meses de persistente bloqueo continuar la censurando a La Patilla.

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Los usuarios de Telefónica Movistar; sin saberlo, han accedido a contratar un servicio que deliberadamente limita sus libertades, afecta su acceso a la información y en algunos casos hasta quiebra su privacidad mediante la irrupción ilegal a correos electrónicos y la clonación de líneas telefónicas, como lo denunció el General Christopher Figuera, exdirector del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) -a la orden del régimen para perseguir a detractores- en su oportunidad.

¿Qué pretende Telefónica Movistar? Desde hace meses, los lectores que disponen de líneas Movistar han manifestado sus quejas por no poder visitar nuestra página. Ante tal agravio, La Patilla optó por crear una aplicación móvil que permitiera a todos los usuarios; sin distinción, estar informados a pesar de los severos bloqueos.

 

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Disfrutan de violar las libertades

Si retrocedemos un poco, tenemos mucho por decir sobre esta maniobra por parte de los principales proveedores estatales y privados. Para nadie es un secreto que Cantv fue el primero en restringir a lapatilla.com y luego Movistar se unió a la agresiva medida. Sin duda, La Patilla no es el único medio de comunicación con acceso interrumpido a la lista se suman Infobae, El Tiempo de Colombia, El Pitazo, Vivoplay, Alberto News y más de una veintena de medios más.

La única manera en la que los usuarios han logrado ingresar a los sitios web, es a través de un servicio de VPN o mediante enlaces especiales, algo totalmente inaceptable en una sociedad libre. En 2019, el Instituto de Prensa y Sociedad de Venezuela demostró la censura abrupta en el entorno digital de Venezuela, según reveló El Estímulo.

De acuerdo a las estadísticas de ese año, Cantv lideró la ejecución con una proporción de bloqueo de 37%. Le siguió la empresa privada de telefonía Movistar, con 31%, evidencia patente de que estas empresas tienen la capacidad de silenciar y amordazar a más de la mitad del país.

Una amenaza latente

El impacto es determinante. Según los análisis, esta situación implica que cientos de miles de usuarios quedan desconectados de la información de lo que ocurre en Venezuela. Se pierde el alcance a millones de lectores a causa de esta irrupción, pero lo cierto es que cada nuevo medio que surge y no es complaciente con los dictámenes de la “artillería del pensamiento” chavista es censurado en el acto, como pasó con el novel site venezolano Monitoreamos, que tras una semana al aire fue bloqueado sin ninguna contemplación. Solo bastó que Nicolás Maduro leyera un tweet al aire.

No se afecta solo a la prensa libre con este tipo de mecanismos de censura, los ciudadanos son los más perjudicados. No se les permite el libre acceso a la información, garantizada en la Constitución. Mucho menos se les permite decidir o elegir qué quiere leer o dónde informarse, como si ocurre en cualquier país democrático. Se termina creando entonces una complicidad a base del chantaje para poder seguir haciendo negocio.