Consumo de carne en Venezuela es más bajo que en países africanos

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El sector ganadero prevé que la producción de carne de res caiga casi la mitad este año con respecto a 2019, como consecuencia de la prolongada crisis económica —agravada por la pandemia y las medidas que ha tomado Nicolás Maduro—, la severa escasez de combustible, la falta de insumos, los abusos por parte de autoridades y la inseguridad en el campo.

Por: Carlos Seijas Meneses – Tal Cual

El presidente del Instituto Venezolano de la Leche y la Carne (Invelecar), Carlos Albornoz, calcula que este año el sector produzca 90.000 toneladas métricas (90 millones de kilos), lo que supone una disminución de 46% ó 79.000 toneladas en comparación con 2019, cuando se produjeron 169.000 toneladas (169 millones de kilos).

Si la baja producción que se espera para 2020, de unos 90 millones de kilos de carne, se divide entre los 28,4 millones de habitantes que hay aproximadamente en Venezuela tras la ola migratoria de los últimos cinco años, quedarían apenas tres kilos por persona. Es el consumo más bajo de Latinoamérica y menos de la mitad del de los países africanos Etiopía, Ruanda y Nigeria, donde se consumen siete, ocho y nueve kilos, respectivamente, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

En Argentina, pese a enfrentar la segunda inflación más alta de la región después de Venezuela, el consumo per cápita de carne supera los 100 kilos al año, de acuerdo con la FAO.

Los investigadores de la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), elaborada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), afirmaron, en julio de 2020, que Venezuela se ha alejado considerablemente de sus pares suramericanos, acercándose a la situación que ostentan algunos países de África. Peor aún, pues el consumo nacional de carne se encuentra por debajo del de países del continente africano.

“Venezuela hoy consume la mitad de Etiopía, Ruanda y Nigeria. ¡La mitad! Es de los consumos de carne más bajos del planeta. Una tragedia sin precedentes. Y se repite con cerdos, aves, huevos y queso. Con toda la proteína animal”, afirma Albornoz.

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