Adriane Galisteu contó detalles de su relación con Ayrton Senna antes de la muerte del piloto

Adriane Galisteu contó detalles de su relación con Ayrton Senna antes de la muerte del piloto

Adriane Galisteu fue la novia de Ayrton Senna durante su último año y medio de vida. | Foto: Infobae

 

Catalogado como uno de los pilotos más importantes que tuvo la Fórmula 1 en su historia, Ayrton Senna siempre se destacó por su velocidad, su estilo agresivo, su liderazgo y su personalidad: muy respetuoso y amable. “El chico bueno”, en la eterna rivalidad con Alain Prost.

Por Emmanuel Baldo / Infobae





Lejos de los flashes y los grabadores, el triple campeón del mundo mantenía un perfil bajo, y él decidía qué mostrar y qué no de su vida privada. “Era impecable desde el punto de vista de la educación y comportamiento, pero algo distante. Vivía en otro mundo. Su vida lejos de las carreras era bastante desconocida”, aseguró el reconocido y experimentado periodista especializado Raymond Blancafort.

Sin embargo, por algo que sí se lo recuerda fuera de las pistas es por sus relaciones amorosas, producto de las cuales ocupó numerosas tapas de revistas de espectáculos, sobre todo después de oficializar su noviazgo con la artista brasileña Xuxa Meneghel, con quien estuvo durante dos años (entre 1988 y 1990).

A pesar de ser la mujer con la que más se lo identificó, incluso fue elegida por la familia para acompañarlos durante el proceso de la muerte del piloto en mayo de 1994, no fue ella la que pasó los últimos meses a su lado. Ese rol, en cambio, lo ocupó Adriane Galisteu, aunque nunca fue reconocida ni aceptada por el círculo más íntimo de Senna.

Ayrton Senna tenía 33 años cuando conoció a Adriane, de 19 años. | Foto: Infobae

 

“Yo tenía 19, él, 31. Nos divertíamos mucho y creo que yo le daba jovialidad a su rutina, que estaba llena de responsabilidades. Jamás me imaginé que pudiera morir haciendo lo que más amaba y lo que mejor sabía hacer”, detallaba la actual modelo y presentadora brasileña en su libro El camino de las mariposas (de noviembre 1994), en el que relata su historia de amor con él durante durante el año y medio que estuvieron juntos.

Al contrario de Xuxa, quien por ese entonces era una figura reconocida mundialmente, la joven paulista vivió el luto a solas, entre las sombras e ignorada por la familia, quien prefirió darle la prioridad a la Reina de los Bajitos durante los homenajes y funerales que se llevaron a cabo por aquel entonces.

“Lo único que sé es que nadie va a quitarme esta historia”, aseguró Galisteu, en diálogo con el portal GShow, sobre todas las polémicas que giraban en torno a su relación, la cual mantuvo desde 1993 hasta el último día de vida del piloto de Williams.

Incluso ella fue una de las últimas personas que habló con el brasileño antes de que se enfundara el uniforme, los guantes y el casco y se subiera al monoplaza para afrontar el fatídico GP de San Marino en Imola, el tercer evento de aquella dura temporada.

Galisteu fue una de las últimas personas que habló por teléfono con él antes de su muerte. | Foto: Infobae

 

La última llamada

El campeonato del 1994 estaba a punto de comenzar. El primer Gran Premio los agarró en la ciudad paulista de Brasil, ya que el torneo se inauguraba en el circuito de Interlagos un 27 de marzo. A partir de allí no se volvieron a ver. De Sudamérica, Senna voló a Japón, en donde afrontó la segunda carrera del año sin obtener buenos resultados, a pesar de haber salido desde la pole.

La siguiente parada iba a ser el GP de San Marino, en Imola (Italia) el cual se iba a disputar entre el 29, el 30 de abril y 1 de mayo. Ya hacía un mes de aquella despedida en tierras brasileñas, y ambos habían quedado en volver a verse después de este Gran Premio. Es por eso que el 30 de abril ella voló hacia la Quinta do Lago (Portugal) y se instaló, para esperarlo, en la mansión que el piloto había comprado en 1991.

Según el portal automotor Carburando, Senna lo quiso así ya que él había viajado con su hermano Leonardo a Italia y quería evitar una pelea pública durante el fin de semana, entendiendo que la relación entre ellos no era buena. Es que, pese a la postura que había tomado la familia acerca de esa relación, la pareja estaba en planes de comenzar a convivir, con vistas a un futuro matrimonio.

Durante ese fin de semana ella fue su confidente. Algo perturbaba al corredor durante los entrenamientos y la clasificación, y así se lo había hecho saber. Hablaron hasta tres veces por teléfono sobre los accidentes que habían sufrido Rubens Barrichello y Roland Ratzenberger (4/7/1960 – 30/4/1994). Incluso él le habría planteado no correr el domingo siguiente.

“La última llamada de él fue para mí, veinte minutos antes de entrar en la pista. Él estaba muy nervioso. En los días anteriores, Ubinho (Barrichello) había sufrido un accidente grave y Ratzenberger había muerto en la pista. Ayrton estaba desesperado”, reveló Galisteu un tiempo después a la revista Contigo.

Tras cortar el teléfono, Ayrton se subió a su monoplaza, se lanzó desde la pole por la victoria y completó siete vueltas antes de salirse de la pista en la curva Tamburello a más de 305 km/h. Aquella fue la última vez que Adriane escuchó su voz, y el tan ansiado encuentro que habían planeado en el Aeropuerto de Faro (Algarve) postcarrera quedó trunco.

Adriane Galisteu fue la novia de Ayrton Senna durante su último año y medio de vida. | Foto: Infobae

 

Un pijama, un cepillo de dientes, un reloj y un auto Fiat que le regaló y todavía aún conserva. Esos fueron los bienes materiales que le quedaron del tricampeón del mundo. Sin embargo, en lo afectivo es donde radica la verdadera herencia que le dejó.

Él, un deportista de 33 años ya consagrado en el ámbito automotor y con la idea fija en su cabeza de seguir mejorando en todo momento. Ella, una joven de 19 años, con mucha energía y curiosidad, que recién comenzaba en el mundo del modelaje. Ambos vivieron una relación intensa durante ese año y medio que estuvieron juntos, con distintos altibajos y un tema particular que muchas veces llevó a discusiones.

“Siempre le decía de ir de vacaciones. Le dije: ‘Eres un tipo tan grande, tan grande, tan grande, pero no puedes tomarte unas vacaciones’. Nunca se tomó vacaciones. Estaba libre unos días y ya entraba en agonía porque tenía una relación enorme, muy grande y muy fuerte con el trabajo. No podía relajarse al 100%”, recordaba en una entrevista para el canal Rap 77 sobre el mayor “problema” que tenían como pareja.

“Él solía decir: ‘Mira, estamos de viaje’. Pero solo era del aeropuerto al hotel y del hotel al autódromo, nada más. Entonces, yo le decía que teníamos que saber divertirnos también. Y seguía tocando la bocina en su oído (insistiéndole)”.

Adriane dio a entender que la devoción y compromiso con el automovilismo que tenía Senna lo privó de cumplir sus grandes sueños. “Tenía tres: conocer Disney, ser padre y correr en Ferrari. El hombre muere a los 33 años haciendo lo que mejor sabía hacer y no realizó ninguno de los tres sueños. Esto para mí es muy emblemático”, consideró en octubre del año pasado en diálogo con la revista Aló, Aló Bahía.

Actualmente casada con el empresario Alexandre Iodice (desde 2010), la brasileña de 47 años alcanzó una carrera destacable en el mundo del espectáculo, que, según ella, nada tiene que ver con la relación que mantuvo con Senna: “No le debo nada a Ayrton. Después del libro, no monté un negocios para vender cascos, camisetas y llaveritos de Ayrton Senna. La única cosa que hice fue escribir un libro sobre una historia que viví con una persona muy especial”, aseguró en diálogo con la revista Contigo.

“Soy una mujer que lleva mi historia con Ayrton no como una carga, sino como un escudo. Estoy muy orgullosa de la historia que viví, de la mujer que siempre he sido, y hoy estoy muy lograda a nivel personal”, reconoció en un video que publicó en su cuenta de YouTube en julio del 2020.

Sin embargo, la relación con la familia del piloto continúa siendo prácticamente nula, sobre todo después de que saliera a la luz que se iba a realizar un documental acerca de los últimos años de vida del brasileño.

“No fui buscada ni investigada. Nadie me llamó para hablar de la serie. No sé cómo contarán su historia sin hablar de mí, ya que estuvo conmigo casi todos los días en su último año y medio de vida”, reveló sobre el documental que se emitirá por Netflix programado para 2022, en el que sí estarán los hermanos de él, Viviane y Leonardo. “De repente se enfocarán solo en su carrera profesional”, ironizó.

Lo cierto es que solo saldrán buenas palabras de la boca de Adriane Galisteu al hablar de su gran amor, al que recordará siempre con respeto y admiración: “Era un ser humano mucho más grande que el campeón. Un tipo con hábitos simples. Un hombre genuino, verdadero, trabajador, extremadamente honesto. Era un tipo sensacional, uno de esos que tiene pocas copias por ahí”.