El sedentarismo y los riesgos de trabajar a distancia en tiempos de pandemia

Un hombre trabajando desde su casa mientras cuida a su hijo sentado en el piso de su habitación. | Foto: WESTEND61 VIA GETTY IMAGES

 

 

La crisis por el coronavirus, ha traído como resultado el tener que trabajar desde el hogar considerado como “algo normal“, ya que mantener la distancia para proteger el bienestar de cada individuo y su entorno familiar es vital. Así como algunos estaban acostumbrados a laborar con esta modalidad, otros han visto cómo se ha perjudicado el organismo por lo drástico en el cambio de su rutina diaria.

Por Luis Ramírez / lapatilla.com

Tomando como base los términos estilo de vida, sedentarismo y pandemia se puede decir que el trabajo en casa durante el aislamiento preventivo por Covid-19, ocasiona problemas que afectan la salud, alterando la rutina diaria de cada persona.

El hecho de aplicar el trabajo remoto trae consigo consecuencias psicológicas negativas, ya que por lo general no se cumple con los horarios laborales establecidos, lo cual afecta el sueño, vigilia y alimentación de los ciudadanos, y por ende su sistema inmunológico.

Al consultar con la doctora venezolana Aimar Linarez, especialista en 1er grado en medicina familiar y médico forense, acerca de los efectos que ha originado la pandemia en todos los países, mencionó que los individuos “se han visto obligados a dar un cambio drástico en sus estilos de vida, pues para controlar los focos de infección y tratar de evitar más contagios nos hemos visto inmersos en un proceso de confinamiento, lo que ha traído consigo el aumento en la incidencia del sedentarismo“.

La doctora. Aimar Linarez, especialista en 1er Grado en medicina familiar y médico forense. | Foto: Cortesía

 

Entre las modificaciones que ha hecho la población para adaptarse a esta “nueva modalidad de vida“, se han afectado los horarios de las jornadas laborales que se cumplían en las oficinas, ya que algunos vieron esto como un problema para trabajar a distancia, por los múltiples factores que perjudican el buen funcionamiento del organismo.

“Se han afectado los horarios de sueño, vigilia y alimentación de las personas, lo que genera la alteración a distintos niveles de los diversos sistemas y aparatos del organismo humano. Por lo que se refiere que en el momento actual para trabajar a distancia, lejos de ser una ventaja para la población, se ha convertido en un problema. Se incrementaron los diagnósticos de ansiedad, estrés, depresión, entre otros”, comentó.

Consecuencias del sedentarismo

Linarez afirma que el sedentarismo trae consigo múltiples consecuencias en la defensa natural del cuerpo y aumenta el riesgo de padecer diversas enfermedades.

“El sedentarismo incrementa el sobrepeso, obesidad, enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial y diabetes mellitus tipo II. Además, aumenta el riesgo de muerte prematura en jóvenes, padecer algunos tipos de cáncer (primordialmente del sistema digestivo)”, expresó.

COVID-19 y obesidad, pandemias en tiempos de cuarentena (Shutterstock)

 

“Las mujeres que se encuentran en el proceso de climaterio y menopausia se ven más afectadas por sus síntomas, propicia la aparición de la ansiedad y la depresión, entre otras”, agregó.

Cabe destacar, que el mal hábito de permanecer mucho tiempo sentado al trabajar en el hogar, movilizarse poco y por las malas posturas, puede ocasionar distintas lesiones agudas, moderadas y en algunos casos graves.

“En cuanto a las lesiones que puede provocar el sedentarismo podemos hacer referencia en primer lugar a las enfermedades ocupacionales: Síndrome de hombro doloroso, síndrome del túnel carpiano, cervicobraquialgia aguda y todas las que de una u otra forman involucran afecciones posturales. Además, de defectos de refracción, cefalea tensional, cefalea migrañosa, entre otras”, explicó.

Un hombre con dolores en la columna tras pasar mucho tiempo sentado trabajando en su casa. | Foto: iStock

 

Recomendaciones

La doctora Aymar Linarez ofreció algunas recomendaciones necesarias para evitar o superar el sedentarismo en casa, particularmente en la actualidad motivado a la pandemia que ha afectado no solo el territorio nacional, sino al resto del mundo.

“Dormir correctamente (ocho horas) respetando el ciclo del sueño, la vigilia sin utilizar artefactos con luz blanca como: Celular, computadora o Tablet que afectan la concentración así como el descanso. Se debe respetar los horarios de la alimentación, que sea lo más saludable y balanceado posible, intentando hacer tres comidas principales (recalcando la importancia del desayuno) y tres meriendas”, sugirió.

“Adicionalmente, mantener una buena hidratación, realizar ejercicios desde casa, practicar métodos de respiración profunda o meditación, tomar momentos de descanso (mientras se trabaja) y mantenerse informado de manera oportuna con fuentes confiables (por salud mental)”, añadió.

Una mujer ejercitándose desde casa. | Foto IStock

 

Mensaje reflexivo sobre el sedentarismo

Motivado a la crisis actual en Venezuela y el resto del mundo, es fundamental tomar conciencia de la situación y adaptarse a una “nueva modalidad de vida“, ya que todo cambió a como se conocía antes, afectando a nivel físico, social, laboral y emocional a cada persona. En tal sentido, es importante señalar que se debe acudir a especialistas que orienten con respecto al cuidado del organismo, para evitar las diversas enfermedades o consecuencias que lamentar producto del sedentarismo.

“La principal causa que genera sedentarismo en el momento actual (refiriéndonos a la pandemia) es la poca o quizás ninguna cultura sanitaria en países como Venezuela, con respecto al tema, ya que si existieran campañas informativas que incentivaran a la población a mantener un estilo de vida saludable, tratando de conservar los horarios de alimentación, sueño, vigilia, el consumo de agua regular y oportuna. Asimismo, orientar a estipular momentos para el descanso (por cansancio físico o mental), ejercicio desde casa, meditación entre otras, se disminuirían en gran medida el índice de éste que se está convirtiendo en un problema de salud pública, no solo en países de Europa o EEUU (quienes eran sus referentes a lo largo de la historia), sino en el mundo”, concluyó Linarez.