Desnutrición y tuberculosis, el calvario de los presos en Lara

La tuberculosis y desnutrición, la pandemia de las cárceles larenses. Durante el año 2020 murieron 59 privados de libertad, 52 fallecieron por enfermedades siendo la tuberculosis la más mortal, seguido de la desnutrición, insuficiencia respiratoria y obstrucción intestinal, según cifras que a diario lleva LA PRENSA.

Por Euseglimar González | LA PRENSA DE LARA

Los reclusos de los penales y centros de detención preventivos, fueron presa fácil de muerte durante el año 2020, según denuncia de Carolina Girón, directora del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) si “tengo una población desnutrida cualquier enfermedad los va a hacer presa fácil, durante la pandemia el acceso a alimentos ha sido muy limitado para los privados”, dijo.

En 2020 murieron más presos por enfermedades que por violencia carcelaria, de los 59 reclusos muertos, 52 fueron por enfermedades, seis por violencia dentro de los calabozos y uno por suicidio. Según las cifras que a diario registró LA PRENSA, en el Centro Penitenciario David Viloria, mejor conocido como Uribana murieron nueve reos, mientras que en la Comunidad Penitenciaria Fénix-Lara fueron 33, seguido del Cicpc donde se contabilizaron 9 detenidos muertos, 2 en Polilara, dos en la PNB y cuatro en el Destacamento 121 de la GNB.

La muerte de José Venancio Carrero Márquez, de 37 años, fue la última que ocurrió durante el 2020, uno de los años más letales para las cárceles, pues el 2019 registró 46 privados de libertad fallecidos durante doce meses, es decir que el finalizado año tuvo un ascenso con 13 muertos.

Se supo que José Venancio murió el 29 de diciembre por presunta tuberculosis y anemia dentro de la Comunidad Penitenciaria Fénix Lara. El cuerpo del recluso no fue retirado por sus dolientes y fue trasladado a una fosa común.

José Venancio estaba detenido desde noviembre de 2018 por el delito de tráfico de drogas, hecho ocurrido en Guasdualito estado Apure. El hombre fue trasladado a Fénix el 6 de mayo del año pasado, pero su salud se fue empeorando y estuvo 22 días en el área de Enfermería del penal, pues se sentía mal y fue el 29 de diciembre en la madrugada que murió.

Al igual que José murió Aníbal José Oviedo Gómez, de 29 años, recluso de Uribana, aparentemente tenía tuberculosis y estaba desnutrido. En marzo el reo comenzó a sentirse muy débil y poco a poco su condición fue más critica hasta que falleció, sus familiares contaron que durante los tres años que estuvo recluido en Uribana bajó alrededor de 40 kilos, pues denunciaron que la alimentación en el penal era “fatal”.

La tuberculosis apagó la vida de Víctor Alexander Durán Barreto, de 56 años, apodado el “Caín guaro”, quien tenía alrededor de dos años y nueve meses preso y duró pocos días en Fénix.

Riñas mortales

Seis privados de libertad murieron por riñas carcelarias dentro de los penales y calabozos policiales. En octubre, a Jonathan Guevara (26), lo estranguló su compañero de celda y ocultó el cuerpo debajo de una cama, por dos días. El hecho ocurrió en la celda 1 del área de Reflexión de Fénix, Jonathan tuvo una discusión con Ender Ramos (58), compañero de celda, aparentemente, en medio de la pelea Ender agarró a Jonathan por el cuello y lo estranguló.