Vecinos de Puerto Ordaz impidieron invasión tras la ausencia de la policía

esidencias Las Palmeras II, ubicadas en la avenida Atlántico de Puerto Ordaz | Foto: Correo de Caroní

 

Después de 11 meses del primer intento de invasión en residencias Las Palmeras II, ubicadas en la avenida Atlántico de Puerto Ordaz, un segundo conato se registró durante la madrugada de este miércoles 20 de enero. En esta oportunidad no tuvieron apoyo de las autoridades policiales y, quienes intentaron ocupar arbitrariamente algunos apartamentos, los amenazaron con volver.

Por Jhoalys Siverio | Correo de Caroní

“Le exigieron al vigilante que les abriera la puerta y él se negó. Entonces le dijeron; ‘si no la abres, la tumbamos’, y así fue. Había mucha gente, desde embarazadas, señoras mayores como de 70 años, las mamás que se vinieron con niñitos de dos años y bebés en brazos y, obviamente, los líderes que fueron los que rompieron la puerta, que la tuvimos que soldar”, relató una de las vecinas que presenció el hecho.

“Todos se fueron hasta la parte de atrás, venían con cocinas eléctricas, colchones, venían dispuestos a quedarse anoche, pero no se esperaban la cantidad de gente que salió. Todos los vecinos salimos a exigir que se fueran. La excusa que dieron es que ellos pensaban que los apartamentos estaban solos. Y aún viendo que no era así, no se querían ir”, agregó.

La amenaza persiste para los habitantes de Las Palmeras II, pues así lo dejaron claro al momento de retirarse, las más de 50 personas que intentaron ocupar ilegalmente algunos apartamentos.

“Nuestro temor es que la próxima vez vengan armados y venga mucha más gente y que sean delincuentes. Llamamos a la Policía y no vienen, estamos en peligro. Nosotros no dormimos nada porque cuando se estaban yendo, nos dijeron que iban a volver, está la amenaza. El primer intento fue a la 1:00 a.m., luego como a las 3:00 a.m. intentaron meterse por los lados de la urbanización”, señaló la vecina.

Al lado de este conjunto residencial está la construcción sin terminar de un centro comercial. Por allí intentaron ingresar por segunda vez en esa misma madrugada.

Ninguna autoridad policial se apersonó al lugar, contrario a cuando ocurrió el primer conato de invasión. Los residentes tuvieron que reforzar los protones de las torres, ante el temor de que sean violentadas.

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