Venezuela vive la peor crisis de su historia por falta de agua

Venezuela vive la peor crisis de su historia por falta de agua

Una mujer desenreda un cable eléctrico y una manguera para bombear agua desde un gran recipiente proporcionado por un camión cisterna del gobierno, en el vecindario humilde de Petare, en Caracas, Venezuela, el 10 de junio de 2020. La crisis de agua no es nada nuevo en Venezuela, pero el agua es todavía más importante hoy en día para protegerse de la pandemia del coronavirus. (AP Foto/Ariana Cubillos)

 

Las imágenes de personas caminando de un sector a otro intentando hasta lo imposible por conseguir un poco de agua ya se han hecho recurrentes en cada sector de la ciudad capitalina de Venezuela, en donde sus habitantes sufren la ausencia de este servicio y no encuentran respuestas de parte del régimen de Nicolás Maduro. 

Por lapatilla.com / Roy Andazol 





En diciembre pasado, en varias zonas y barriadas los ciudadanos se sorprendían al saber que diariamente podían llenar sus recipientes sin necesidad de transitar largos tramos o desgastar su cuerpo con carretillas pesadas, ni tampoco pagar altas cifras por un cisterna. Pero esta realidad duró poco llegando el mes de enero de 2021, por lo cual se han acrecentado las protestas de los  caraqueños pidiendo se restaure el suministro para poder subsistir. 

¿Pero qué ocasiona que en Venezuela falte tanto el agua? 

Según el reporte nacional sobre Emergencia Humanitaria Compleja en Venezuela relacionada con el derecho al agua, las causas son diversas: A) La destrucción de sus cuencas, B) La escasez inducida por la mala gestión del chavismo, C) Las contaminaciones e inundaciones. D) Referente a la red de monitoreo hidrometeorológica que no funciona ni en su institucionalidad ni en su infraestructura.

El Dr. Jesús Ollarves Irazábal señala que describir el estado actual de las represas es deprimente, situación que marca un precedente de cara al futuro próximo y que demuestra la falta de atención del régimen venezolano para resolver la situación.

 

Jesús Ollarves. Foto @jesusollarves.

 

“La realidad es que estamos ante una negligencia total por parte del Estado. El problema fundamental es la falta de mantenimiento de las redes de distribución de agua potable y de las conexiones domiciliarias que provoca pérdidas de 5.400 litros por segundo de agua ya tratada. Otro aspecto que ha incidido es el desmantelamiento institucional de organismos rectores en la materia, y los casos de corrupción en la ejecución de obras, por ejemplo, los trabajos del Sistema Hidráulico Yacambú-Quíbor, la inversión de ese sistema superó los mil 500 millones de dólares, sin embargo, hoy en día ha sido totalmente desmantelada”, explicó.

Para el profesor y creador del libro “El derecho humano al agua y al saneamiento”, editado por Amnistía Internacional, se necesitaría largos años para depurar y reparar los daños causados en esta materia, algo que está siendo ignorado en su totalidad por quienes “asaltan” el poder político de la nación, que durante décadas fue un ejemplo para toda la región sudamericana.

Entidades como Miranda, Carabobo, Trujillo, Sucre, Táchira, Mérida y Zulia también figuran como las lugares en donde no llega el servicio de forma habitual, situación que empeora con el pasar de los días.

Sobre la mala calidad del agua y posibles consecuencias

Desde que se anunció que a Venezuela llegaba la pandemia del coronavirus a comienzos de 2020 enseguida las alarmas se encendieron, sobre todo considerando la importancia que es contar con el agua para mantener las medidas de bioseguridad requeridas para evitar su transmisión y así mantener a la sociedad protegida.

Diversos expertos de salud ya advertían sobre esto y lo que significaría para los hospitales estar limitados con el agua, algo que quedó comprobado con los índices de personas con la enfermedad, que ya se aproxima a los 125 mil contagios.

 

El color del agua es una de las quejas más recurrente de los ciudadanos. Archivo.

 

Es habitual que el color del líquido que sale de las tuberías sea amarillento o en muchos casos negro, esto obedece a que el agua no esta siendo tratada adecuadamente.

Sobre las opciones que buscan los ciudadanos con las reservas de manantiales explica Ollarves Irazábal que esto “también conlleva un problema, debido a que las plantas no están en capacidad de potabilizar la materia prima contaminada que les llega”.

La crisis eléctrica: Sin Agua, no hay luz

Hace años se viene denunciando que los grandes embalses no están trabajando a la máxima capacidad, siendo ejemplo la central hidroeléctrica de Guri, misma que distribuye más del 65% de la luz que llega a la nación, algo que ya ha ocasionado grandes mega apagones en el país.

Según pudimos conocer gracias al experto, actualmente solo nueve de sus 20 turbinas están dañadas y no existen planes para repararlas. “Si dejase de funcionar la hidroeléctrica Guri, se agravaría mucho más la Emergencia Humanitaria Compleja en la que nos encontramos, sobre todo en el tema del agua”, agrega.

Es importante destacar que en Venezuela durante los últimos 15 años no se ha construido ninguna nueva represa que ayude con esta problemática, dejando claro que las promesas de la revolución se han quedado en el olvido.

La Asamblea Nacional legitima a través de la Encuesta de Crisis 2020 ratificó en varias oportunidades que los porcentajes de los venezolanos que reciben agua y luz de forma continua eran muy bajos, algo que han llevado a instancias internacionales para tratar de encontrar soluciones.

Mientras no se adopte una política pública coherente en esta materia y se realice un saneamiento y se disponga de la capacidad técnica y financiera adecuada, la nación seguirá bajo esta situación, algo que se agrupa a los cientos de problemas que tienen los ciudadanos que huyen desesperadamente por las fronteras en búsqueda de una mejor vida.