
Un tribunal de Moscú ha aceptado la solicitud del Servicio Penitenciario Federal de sustituir la libertad condicional del opositor ruso Alexéi Navalny por una condena real de 3,5 años de prisión, por evadir las inspecciones durante su sentencia en el marco del caso Yves Rocher, por el que está acusado de fraude a gran escala en el ámbito de su actividad empresarial.
Descontando el año que pasó bajo arresto domiciliario, el opositor tendrá que cumplir 2,5 años en una colonia de régimen general.
A finales de diciembre, el Servicio Penitenciario Federal solicitó cambiar la libertad condicional de Navalny por cárcel, afirmando que no cumple con sus obligaciones y evitó inspecciones mientras se encontraba en Alemania después de que terminara su tratamiento, pero también antes, “sistemáticamente y en reiteradas ocasiones”, al no presentarse ante el organismo el 13 y el 27 de enero, el 3 de febrero, el 16 de marzo, el 6 de julio y el 17 de agosto de 2020.
“Sabe usted, hubo un tal Alejandro (II) el Libertador y un tal Yaroslav el Sabio. Y nosotros tendremos a Vladímir el Envenenador”, aseguró.
El opositor subrayó que “todos se han convencido de que él (Putin) es un simple funcionario de tres al cuarto, que fue puesto en el cargo por casualidad. Nunca ha participado en un debate. Su único medio de lucha es el asesinato”. AFP

