En cuatro años, Colombia expulsó a más de 10 venezolanos y cubanos por espionaje

En mayo del 2020 fueron expulsados tres venezolanos de FAES que pretendían atentar contra opositores del régimen residenciados en Colombia. Foto: Migración Colombia

 

 

Organismos de inteligencia del país reconstruyeron el dossier en el que se reportan las deportaciones y expulsiones de ciudadanos venezolanos y cubanos, entre los años 2016 y 2020, y que estarían asociados a actividades ilegales en el país.

Por eltiempo.com

Fuentes del alto Gobierno le dijeron a EL TIEMPO que la hipótesis es que los extranjeros estuvieron realizando actividades relacionadas con espionaje, recopilando información de bases militares y aprovechando ciertos cargos diplomáticos que tuvieron para recopilar información de alto nivel.

Desde el 2016, cuando se empezó a detectar la presencia de personas sospechosas en el país, se han incrementado las actividades de contrainteligencia.

Las fuentes señalan que la documentación empezó a recopilarse en agosto de 2016, cuando se represaron cerca de 2.000 ciudadanos cubanos en Turbo (Antioquia), que pretendían llegar a Panamá con destino final Centroamérica.

“En ese momento se represaron porque Costa Rica y Nicaragua cerraron fronteras”, recordaron las fuentes, que señalaron que los cubanos estuvieron por cerca de 30 días viviendo en condiciones infrahumanas en una bodega de Turbo.

En ese lapso se detectó que los extranjeros empezaron a organizar comisiones – de salud, vecindad, económica y de diálogo – y “fue cuando los organismos de inteligencia empezaron a sospechar que ahí había algo más que una situación de paso de migrantes”, afirmaron las fuentes.

En ese momento, señalaron, se detectó la presencia de Arliex Artiles, un cubano que tomó la vocería del grupo y quien al ser investigado, reportaba dos denuncias en Costa Rica y México por espionaje y por tráfico de migrantes.

“Estas denuncias encendieron las alarmas, y se adelantaron algunas coordinaciones y se logró determinar que Artiles hacía parte activa de la inteligencia cubana. Y que su interés no era una causa social, ya que no llegó con el grupo de migrantes, sino que llegó algunos días después a Turbo”, afirmó la fuente.

De hecho, constataron que la situación económica de Artiles era muy diferente a la de sus connacionales ya que había arrendado una casa en Turbo y su presentación era impecable. “Buscaba, no sabemos con qué intención, una afectación del orden público en la zona”, puntualizaron las fuentes.

“Las autoridades de Policía, Ejército y migratorias lo llamaron a dar explicaciones y al verse descubierto, ayudó a negociar la salida de los migrantes de Turbo. Fue deportado y posteriormente se desplazó a México, allí se le perdió el rastro”, dijeron las fuentes.

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