Víctimas de John Geddert reprochan su “cobardía” y quedan con sed de justicia

Víctimas de John Geddert reprochan su “cobardía” y quedan con sed de justicia

La gimnasta olímpica Jordyn Wieber junto al entrenador John Geddert en los juegos olímpicos de Londres 2012. iDAVID EULITT / GETTY IMAGES

 

El suicidio de John Geddert, exentrenador del equipo olímpico femenino de gimnasia artística de Estados Unidos acusado de 24 delitos relacionados con trata de personas y agresiones sexuales, ha profundizado las heridas de las presuntas víctimas, que reprochan su “cobardía”. Un final que deja a las demandantes con sed de justicia en el último escándalo que asola a la Federación de Gimnasia de EE UU, declarada en bancarrota en 2018 cuando explotó el caso del depredador sexual Larry Nassar. El organismo rector del deporte, USA Gymnastics (USAG), aseguró este viernes que la muerte de Geddert “trae muchas emociones a muchas integrantes de la comunidad, particularmente a las que lastimó”.

Por: El País





A las 15.24 de este jueves la policía de Míchigan encontró el cuerpo sin vida de Geddert, de 63 años, en un área de descanso de la carretera interestatal en el condado de Clinton. Estaba previsto que se entregara a las 14.15 a las autoridades del condado de Eaton para ser procesado esa tarde en un tribunal por la veintena de delitos que la Fiscalía de Míchigan había anunciado apenas unas horas antes. Las acusaciones incluían 14 cargos de tráfico de personas y trabajo forzoso derivando en lesiones, seis cargos de trata a menores para trabajo forzado, y dos delitos de agresión sexual (uno de primer grado y otro de segundo) a una adolescente en 2012.

Los cargos surgieron de una investigación de tres años tras el caso de Larry Nassar, el médico del equipo femenino olímpico condenado por abusos durante casi tres décadas. En enero de 2018, más de 150 de sus víctimas declararon ante un tribunal sobre los abusos sexual y mentales que padecieron. “Sin Geddert no hubiese habido un Nassar”, sostuvo este jueves la abogada Sarah Klein, superviviente de ambos. “John era un horrible abusador verbal y físico, nos rompía el espíritu, nuestra mente, y Larry nos rearmaba. Era la perfecta combinación”, afirmó en una entrevista a Mid Michigan-NOW.

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