“Manipuladora y dramática”: Así ve a Meghan Markle una experta en fisionomía

Foto: Archivo

 

Resulta difícil analizar a Meghan Markle porque ha aprendido a no mostrar emociones. Es algo normal entre los que trabajan de actores. Ellos saben cuando dar pena, o no, reír, llorar… Pero a veces el cerebro va por un lado y tu intención por otra. Cuando Meghan anuncia que van a tener una niña, no finge. Está feliz y se la ve ilusionada. El príncipe Harry es más campechano pero también tiene un control férreo de las emociones.

Por ABC

Cuando ella relata la dolorosa discusión sobre el color de la piel de su primer hijo, miente. Cabecea muy lento mientras mira a Oprah, pero sin ningún tipo de emoción en la cara y ni se toca la tripa. El inconsciente tenía que haberla llevado a tocársela, puesto que ahora se encuentra en las mismas circunstancias que entonces, porque estaba embarazada. Sin embargo sí lo hace cuando esta hablando de que esperan una niña. Echa el cuerpo hacia adelante y hacia atrás cuando esta contando el ataque racista, mientras se coloca el vestido. Eso puede ser símbolo de que esta mintiendo en el hecho de que probablemente no se haya hablado delante de ella. De hecho termina reconociendo que las conversaciones en torno a esta cuestión de la raza fueron con su marido Harry.

Es un poco manipuladora. Coge cosas y las adapta allí mismo. No tiene ningún gesto de dolor sobre que a ella se le haya discriminado por racismo, no se toca ninguna parte de su cuerpo. Eso no se supera y entonces ves que hay algo ahí que no es real. Quizás es más bien, un comentario fuera de lugar. Aquí es donde está un poco inventando, sacando de contexto para que lo que habla sea a su favor. Se vuelve a convertir en ella cuando habla de su boda secreta, tres días antes de la oficial. No quiere saber nada de volver a Londres y está feliz con la decisión. No lo ha pasado bien pero por una inadaptación hacia las normas de la institución.

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