“Ni anclado al petro” el bolívar recuperaría su valor, afirman especialistas

EFE/ Rayner Peña R.

 

 

El pasado 24 de marzo, el miembro del foro de Maduro impuesto el pasado 6 de diciembre de 2020, Rodolfo Sanz, indicó que su “parlamento” está proponiendo a Nicolás Maduro que el bolívar sea indexado al petro para “revalorizarlo”, planteando como base que un bolívar sea equivalente a 60 dólares. Para economistas esta propuesta es un “disparate”, pues indican que todo país que pasa por un proceso de hiperinflación, nunca puede recuperar su moneda.

En la historia económica países como Ecuador, Panamá, Perú, Zimbabwe, Argentina, Bolivia y Brasil que han tenido hiperinflación, una vez que han superado esa fase aplicando un programa económico serio, terminan dolarizando su economía o sacando nuevas monedas. Pueden pasar décadas para que la población vuelva a tener confianza en el Banco Central de su país, como ocurrió en Perú que padeció hiperinflación por menos de un año a finales de los 80 y todavía el 40% de los depósitos que recibe su banca son dólares, a pesar que allá se manejan también los soles peruanos“. Explicó Alejandro Castro, gerente de Operaciones de Econométrica.

Jesús Casique, economista, indicó que el bolívar quedó pulverizado producto de la hiperinflación ocasionada por la monetización del déficit fiscal del Banco Central de Venezuela (BCV) a PDVSA, violando el artículo 320 de la Constitución.

En este país ni porque emitan nuevos billetes del cono monetario, que de hecho la sumatoria de los tres que sacaron recientemente no compran ni un dólar, ni porque realicen una nueva reconversión monetaria el bolívar podría recuperar su valor. El factor fundamental para eso es abatir la hiperinflación“, refirió.

Precisó que desde la última reconversión, donde el  régimen chavista eliminó cinco ceros a la moneda, el 18 de agosto de 2018, hasta enero de 2021, se registra una inflación acumulada de 14.290.210%. Al momento de aplicar esa reconversión el tipo de cambio eran 60 bolívares por dólar, hoy un dólar tiene un precio de 2.105.444,28 bolívares.

El diputado Alfonso Marquina, explicó que ni el petro ni el bolívar cumplen con las tres funciones que una moneda debería tener en cualquier país.

No sirven como unidad de cuenta, porque nadie fija los precios ni en petro ni en bolívares, ya que se registra una dolarización de facto. No sirve como medio de intercambio, ya que hoy alrededor del 70% de las transacciones del país se realizan en dólares, y finalmente no sirve como depósito de valor, porque ningún venezolano ahorra en bolívares mucho menos en petros“, soltó el parlamentario.

Insiste que el problema es que el gobierno gasta más de lo que le ingresa. “Se estima que el déficit fiscal está por encima de 12 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), eso significa que el régimen de Nicolás Maduro gasta casi cuatro veces más de lo que le ingresa. ¿Y cómo financia ese gasto extra?, emitiendo dinero inorgánico, dinero sin respaldo en las reservas internacionales que cada día son más menguadas, por eso transitamos el cuarto año de hiperinflación y tenemos una población sufriendo y empobrecida“, recalcó.

Marisela Cuevas, economista apuntó que desde el punto de vista teórico económico, siempre hay maneras de recuperar la moneda de un país, sólo que en Venezuela la situación es distinta. “El asunto aquí es el modelo político que no tiene norte” dijo al considerar que el régimen destruyó la economía, al bolívar y no está en capacidad de recuperarlo. “Los problemas de fondo son exceso de gastos, falta de confianza de la población, falta de leyes jurídicas claras y de una institucionalidad que genere autoridad“.

La solución se da produciendo

Édgar Urbáez, economista, explicó que el valor del bolívar se puede ir recuperando a través de la producción de bienes y servicios. “Eso es lo que va alimentar una economía con empleos y mayor demanda de productos y servicios, por lo tanto la economía comienza a crecer“.

Comentó que en Venezuela el asunto está en que cualquier moneda que cree el gobierno podría perder valor inmediatamente, porque las 1.221 industrias que quedan de 11.198 que existían cuando Hugo Chávez llegó al poder, trabajan al 20% de su capacidad instalada. “El gobierno ha convertido la economía en un puerto, con la importación de productos y en esos términos no hay posibilidad de creer que los inversionistas van a venir a reactivar la producción“, agregó.

Con información de LA PRENSA DE LARA