William Anseume: La nómina de las universidades confiscada por el régimen

Vuelvo sobre un tema no resuelto. Como sabemos, el régimen del terror confiscó, sin autorización alguna, la nómina de las universidades venezolanas. Un atropello más a la Autónoma Universitaria, al funcionamiento de las universidades a las que ha venido liquidando poco a poco. Hasta el punto actual de que la mengua de su existencia se hace evidente a todo trazo. Las clases virtuales son un fiasco. El conocimiento no se produce igual. Físicamente cualquier universidad da cuenta de su destrucción. El problema laboral universitario es una muestra más del hambre y la desprotección social, especialmente en la salud, que han impuesto como política para la preservación del poder, miserablemente, esta camarilla de canallas que “gobiernan”.

El problema parte de la consideración fundamental de la universidad como un ente autónomo, según la Constitución. Los valerosos Consejos directivos o universitarios han enfrentado en su mayoría la situación de descalabro financiero y administrativo. Algunas han recurrido legalmente a pedir auxilio ante el ataque desproporcionado (hoy, sin saber cómo ni quién administra el presupuesto de la nación ni como ni quién decide el universitario, el de la universidad alcanza más del 80% del ingreso de nuestras instituciones). Propuse hace varios días un gran acto donde confrontemos al régimen del terror con los naturales partícipes políticos de la vida universitaria. Ha debido posponerse por los efectos sociales del otro virus, del chino. Queda la vía de la presión internacional. Ya iniciada por la FAPUV ante la Organización Internacional del Trabajo y por Aula Abierta ante la Comisión interamericana de los Derechos Humanos. Sabemos que en Venezuela no hay ley ni Estado de Derecho. Sabemos que los terroristas desconocen los tratados internacionales y a esas instituciones, sus decisiones. Lo dijo el sujeto que ocupa malamente el Ministerio del Trabajo: no aceptan las decisiones de la OIT.

Mientras tanto, el mes pasado el régimen pagó a las universidades por el Sistema Patria. Sin información fidedigna, dejando por fuera muchos trabajadores, obreros y profesores que no percibieron su paga, anulando administrativamente a las universidades, como cualquier malandro callejero, usando la violencia (en este caso del Estado. Terrorismo de Estado se llama por todo el cañón) para imponer su expropiación del dinero que corresponde recibir en las universidades empleadoras de los universitarios, quienes no somos, de ninguna manera, empleados del régimen.

¿Que buscan con este renovado terrorismo? Doblegar las luchas en defensa de la universidad, en defensa del país. Acabar y apropiarse, por el pan, como han hecho ya con otros ciudadanos, de los sujetos. Evitar a toda costa la huelga, imponer criterios con el pago. También vulnerar gremios y sindicatos. Al no haber los descuentos respectivos y obligatorios a cada miembro de asociaciones y sindicatos, estos dejan de percibir sus menguados ingresos para funcionar y honrar sus compromisos.

Nada puede amilanarnos. Debemos continuar sin tregua (es una guerra declarada) la defensa institucional, dentro y fuera. Sus endebles razones no podrán con nuestra tradición y el arraigo social, más la consideración mundial. Ya en la OIT sufrieron contundente derrota. Debemos perseverar y liquidar al régimen del terror.