Cámara de Comercio de Maracaibo: Venezuela y el Zulia se detienen por falta de combustible

Cámara de Comercio de Maracaibo: Venezuela y el Zulia se detienen por falta de combustible

Imagen de archivo de un surtidor de gasolina en una estación de servicio en Argel, Argelia. 21 abril 2020. REUTERS/Ramzi Boudina

 

El país continúa sumido en un colapso económico durante el primer trimestre del año 2021. Más allá de todos los inconvenientes económicos y sociales agravados por la crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19, el sector empresarial sigue contra viento y marea en su intención de producir y comercializar productos, bienes y servicios tan necesarios para los venezolanos.

Sin embargo, vemos con gran preocupación cómo se sigue deteriorando el suministro de combustibles, especialmente en el estado Zulia. Venezuela pasó en el lapso de cinco (5) años de ser potencia exportadora de gasolina y diésel (gasoil), a depender de las importaciones para abastecer el mercado interno. Con un parque refinador de más de un millón trescientos mil (1.300.000) barriles diarios, no se justifica la penuria de combustibles que padece el país.

Luego de que la escasez de gasolina golpeara fuerte al país el año pasado, ahora le toca también el turno al gasoil. De su abastecimiento dependen la mayor parte del transporte público, el transporte de carga y más importante aún, la producción y distribución de alimentos, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria del país. Toda la producción primaria de alimentos y las labores agrícolas que van desde la preparación de tierras hasta la cosecha,
depende del suministro del gasoil. Según cálculos de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga), la escasez de diésel mantiene paralizados actualmente el setenta por ciento (70%) de los camiones utilizados para el transporte de alimentos. El gasoil es esencial en los procesos de comercialización de la agroindustria, pasando por los centros de mayoristas hasta llegar a la mesa de los venezolanos.

Por otro lado, el suministro de gasolina proveniente de la producción propia e importaciones, pareciera haberse estabilizado a lo largo de todo el país, menos en los estados Zulia y Táchira. Las colas para surtirse de gasolina en estaciones de servicio que venden el combustible a precio dolarizado, ya no se miden en horas sino en días. Sin embargo, al salir del estado Zulia, vemos como la situación mejora dramáticamente en las estaciones que venden gasolina a precio internacional, con vehículos que llegan directamente al surtidor o cuando mucho,
colas de un máximo de quince (15) minutos.

Si ya no existe el contrabando de extracción de gasolina en el país, nos preguntamos: ¿por qué se mantienen las colas kilométricas en las estaciones de servicio de gasolina a precio internacional en el estado Zulia? Si hay en efecto un grave déficit de producción y de importaciones, el combustible disponible tiene que ser repartido equitativamente entre todos los estados. ¿Le están entregando al Zulia un suministro equivalente a su población y
consumo? Sino, ¿cuál es entonces el criterio de repartición de los combustibles entre las diferentes regiones del país? ¿Los estados fronterizos y sus habitantes tienen acaso un nivel de prioridad menor que los demás? El pueblo zuliano merece una respuesta.

Ante esta realidad, el Gobierno Nacional debe entender que no se puede mantener la ya muy disminuida actividad económica del estado y menos aún esperar una reactivación de la economía, sin el suministro suficiente y oportuno de combustibles.

Para mejorar el suministro tanto de gasolina como gasoil, la Cámara de Comercio de Maracaibo hace las siguientes recomendaciones:

1) Urge la puesta en funcionamiento del parque refinador nacional para producir dentro del país, todos los combustibles necesarios. Podemos ensayar varias soluciones, pero hasta que no produzcamos acá en Venezuela todos los combustibles que se requieren para los procesos productivos y transporte, como era hasta hace poco, el
problema del desabastecimiento va a seguir de manera intermitente.

2) Mientras se arregla el parque refinador nacional, se debe autorizar a empresas privadas regionales a importar por mar y tierra, la gasolina y el diésel que el Zulia requiere, especialmente desde Colombia y el Caribe. Asimismo, la distribución y venta de ambos combustibles debe poder hacerse sin la intervención de los cuerpos de seguridad, por cuanto la experiencia en ese sentido ha sido negativa para los consumidores. Si bien actualmente las leyes venezolanas no permiten que privados puedan importar hidrocarburos, puede hacerse a través de permisos extraordinarios de las autoridades.

Buscando una alternativa a la escasez de combustibles, el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) hizo en febrero una solicitud formal ante la Oficina de Control de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (OFAC) para que revisara la licencia 10-A que permite que, pese a las sanciones petroleras, Venezuela pueda recibir diésel desde el exterior. En octubre de 2020 esa licencia fue suspendida. La Cámara de Comercio de Maracaibo apoya por completo dicha iniciativa, para así reanudar el
intercambio de petróleo por gasoil en el corto plazo y subsanar las deficiencias mientras se reactiva el parque de refinación nacional.

La solución al problema de los combustibles en el estado Zulia, pasa por despachar suficiente gasolina a todos los concesionarios de las estaciones de servicio para abastecer el mercado regional en el corto plazo. Hay que abordar a esta situación con gran seriedad y responsabilidad, puesto que existe el riesgo de que, si se prolonga en el tiempo, vamos a ver gente que no va a poder moverse porque el transporte público no va a funcionar y también anaqueles vacíos porque los productos no pueden llegar. Actuemos con sensatez de inmediato. Para luego es tarde.

Nota de Prensa

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