Violencia en Venezuela: El régimen de Maduro cede ante los “pranes” y los grupos paramiliates

Archivo.

 

Venezuela pasó de ser uno de los países que durante muchos años buscó convertirse en bandera para combatir a la guerrillas armadas que se desplazaban desde otras latitudes a nuestras fronteras, a ser territorio fijo para sus mecanismos de distribución de diversos delitos entre los cuales destacan la explotación de minería y traslado de drogas.

lapatilla.com 

Esos hechos han conllevado a que miles de ciudadanos que viven entre las regiones de los andes, el alto Apure, el estado Bolívar y Zulia deban vivir en zozobras por estar condenados a ser sometidos por estos sujetos, muchos provenientes de Colombia e incluso otros de países árabes.

Sobre esta problemática el régimen de Nicolás Maduro ha incluso  a su manera reconocido que la situación se ha salido de control, enherbolando la imagen de las Fuerzas Armadas del país que han cedido terreno ante los grupos delictivos.

Hace pocos días Vladimir Padrino lamentó la muerte de varios de los integrantes de la GNB durante los enfrentamientos fronterizos, que se ha convertido en el pan de cada día de la realidad venezolana.

“Lamentablemente también fallecieron algunos de nuestros efectivos cuyos cuerpos están siendo identificados mediante la necropsia correspondiente; así mismo, otros resultaron heridos”, manifestó sobre los hechos de La Victoria.

 

El ataque de las FARC contra un punto de control militar en Apure.

 

Este martes, la Asamblea legítima venezolana, bajo liderazgo del presidente encargado, Juan Guaidó, fijó posición al respecto, rechazando que este tipo de cosas sigan pasando y no se intente de una manera más seria retomar la seguridad de estos espacios pertenecientes al país.

“Nuestras Fuerzas Armadas son hoy las peores pagadas del continente, solo una pequeña cúpula goza de privilegios que le otorga la dictadura. En los cuarteles se olvidó la mística, la vocación de servicio y el amor a la patria”, manifestó el diputado Freddy Superlano.

 

Sobre estos acotamientos, el parlamentario Luis Lippa, explicó que se debe tomar con cuidado la permanencia de los ataques a diferentes mensajes que emiten estar organizaciones contra la estabilidad y tranquilidad de la ciudadanía, que no tienen cómo defenderse de las humillaciones y vejaciones que aguantan.

“La ONU tiene la obligación de, nombrar una comisión especial de presencia de paz para poner orden y para que pueda garantizar, no solamente el retorno, sino a sus pobladores su hábitat y su vivienda”, dijo. 

El régimen les deja hacer lo que quieran

Contrario a lo que muchos pensarían debería hacer el régimen venezolano para ayudar a mejorar la seguridad de las fronteras, recientemente Human Rights Watch (HRW) denunció las ejecuciones y torturas por parte de militares venezolanos en la frontera con Colombia contra campesinos y personas que buscan sobrevivir.

Según sus investigaciones, el Ejército venezolano comete este tipo de atrocidades como los evidenciados en Apure, en donde les obligan a colaborar con estos grupos irregulares.

“Estos casos siguen un patrón similar al de los abusos sistemáticos de las fuerzas de seguridad del régimen que han originado investigaciones internacionales sobre posibles crímenes de lesa humanidad en Venezuela”, afirmaron en un documento de la organización en el pasado mes de marzo.

 

La diputada Gaby Arellano quiso ratificar estas declaraciones manifestando que el mundo sabe cómo el chavismo colabora con sus cómplices en diversos delitos, que cada día son peores.

“Es necesario que entienda la comunidad internacional que este gran problema que se vive hoy en Venezuela se está expandiendo por América y el mundo. Nicolás Maduro es una amenaza para la paz, la República y el desarrollo de este hemisferio. Nosotros hemos denunciado durante los últimos años que darle permiso, entregarle armas, entregarles espacios a estos grupos irregulares solamente va a llevar más muertes para Venezuela”, sostuvo.

 

Patrulla del Cicpc baleada por El Coqui en las cercanías de la Cota 905.

 

 

El Coqui el hampa con más poder en el país 

Los problemas fronterizos no son lo único que roba la atención en el mundo sobre nuestro país, la megabanda de Carlos Luis Ravete, alias “El Coqui”, se ha logrado fortalecer en el último año con la pandemia del Covid-19, ahora su presencia se extiende desde la Cota 905, la Vega y El Valle pisando los talones de los lugares favoritos del chavismo que no ha podido controlarle.

Este individuo y sus cómplices han prometido a los policías venganza tras la muerte de varios de sus integrantes y así lo ha comprobado con sus ataques durante los últimos días.

La banda cuenta según Insight Crime con más de 120 miembros, que están fuertemente armados y que defienden a su líder hasta con su vida si es posible.

 

El Coqui, el más buscado de Caracas
El Coqui, el más buscado de Caracas.

 

Ejemplo de que Maduro no tiene un plan de contingencia ante la delincuencia desatada fueron las declaraciones de Douglas Rico, director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), quien aseguró este lunes que están buscando conversaciones con las bandas criminales para que “depongan su actitud hostil”.

“Nuestro gobierno es un gobierno de paz. El diálogo, las conversaciones, las negociaciones son la mejor manera de conseguir la paz. Lo que debe prevalecer en nuestro país es la paz”, dijo.

Más de 50 grupos armados operan en la nación sudamericana bajo el amparo de quienes tomaron a fuerza el poder político del país, principalmente comandados por 28 guerrillas colombianas, mafias mexicanas y los incontables trenes que dirigen las cárceles y barriadas populares en Caracas, Miranda, Carabobo y Lara.

Venezuela desde hace varios años figura como el país más peligroso de América Latina, por encima de Brasil que tiene más territorio.