Robert Carmona-Borjas: La democracia en la región está en peligro

A pesar de los esfuerzos de los políticos de antes, los grandes hombres de una vez, Rómulo Betancourt, Luis Muñoz Marín, Víctor Raúl Haya de la Torre, entre otros; a pesar de haber avanzado con la adopción de la Carta Democrática Interamericana, por la OEA el 11 de septiembre de 2001 y del sentimiento de la mayoría de querer vivir libres, la democracia en la región está en verdadero peligro y no por las asonadas militares que una vez invadieron el continente, sino por las fuerzas políticas que aprovechando las normas democráticas, pero siempre alejadas de ellas, intentan apoderarse del poder y permanecer en él por todas las vías posibles, para instaurar un sistema político ajeno a nuestra realidad.

En Colombia y en Chile los ataques de las fuerzas de la izquierda organizada intentan socavar la democracia mediante protestas violentas contrarias a todo. En Chile Piñera ha debido soportar una guerra interna que busca retroceder el país a una izquierda ya no democrática ni tampoco socialista, sino comunista. Hoy, incluso, el desprestigiado abogado español Baltazar Garzón, famoso por los juicios contra el dictador Pinochet ha, insólita y probablemente con los recursos venezolanos, solicitado a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional que enjuicien al presidente chileno por crímenes de lesa humanidad. Algo insólito.

Igual pasa en Colombia. Las manifestaciones de ayer forman parte de este ataque la democracia. Una protesta violenta contra las medidas anunciadas por el presidente Duque desataron una situación que arruinó a pequeños y medianos comerciantes, pero en todo caso, los seguidores de Gustavo Petro avanzaron al golpear a la democracia una vez más para adelantar el camino hacia las elecciones de mayo del 2022.

En Perú es más grave por su inminencia. El candidato de la izquierda chavista y comunista, así declarado, Pedro Castillo, parece que va a ganar las elecciones. Un voto nacional de protesta pero inconsciente. Es cierto que la señora Fujimori no es la más querida pero como lo dice el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa “es el peor de los males” y eso por que si gana estará solo cinco años, mientras que si gana Castillo, sucederá lo mismo que en Venezuela, en Bolivia, en Nicaragua y hasta en Argentina, en donde no dejarán el poder por elecciones liberes.

La democracia está herida. La gente no cree en los políticos, es cierto, y que hay muchas debilidades, pero es más grave la medicina que la misma enfermedad. Votar por Castillo, por Petro, continuar apoyando el kirchenismo o al socialismo chileno y ni hablar del Brasil en donde también Lula Da Silva, acusado de todo, podría regresar con su partido al poder, asustan y dejan mucho que desear.

Nuestra región fue ejemplo de luchas. Nuestros más grandes hombres desde Bolívar fueron demócratas, luchaban por la libertad y hoy caemos en manos de un grupo populista, que lejos de resolver los problemas, los agravarán, igual a lo que estaría sucediendo en otras partes y me refiero a España, Italia y otros países en donde avanza esa plaga populista que adormece al pueblo con promesas que nunca serán cumplidas.

La democracia, la libertad, nuestros derechos están en peligro y por ello debemos luchar. Es nuestra responsabilidad. No podemos dejar una región en manos de aventureros políticos que buscan solo lucrarse y disfrutar del poder, el mismo que gozan los dirigentes cubanos desde 1959 y los venezolanos desde 1999, mientras el pueblo se muere de hambre y vive en la miseria más absoluta.

La unidad de los demócratas del mundo es esencial. Sin ello cederemos el espacio a este bandolerismo que nada bueno trae a nuestros pueblos.

@CarmonaBorjas