Sus jefes no la invitaban a comer pizza en el trabajo, inició una demanda y ganó miles de dólares

Comida. La empleada era excluida de los “Viernes de pizza”. Foto ilustrativa: pixabay.

 

 

Una mujer, exempleada de una concesionaria de autos en Reino Unido, aseguró que sus jefes la excluían de los “viernes de pizza” y además sus colegas la molestaban. A raíz de esta situaciones, y luego de que la echaran por no poder desempeñar sus tareas bajo modalidad full time, inició una demanda judicial: recibió miles de dólares como compensación.

Por: Clarín

En 2014, Malgorzata Lewicka comenzó a trabajar como recepcionista telefónica y asesora de servicio en un local de la empresa Hartwell que está ubicada en Watford -Inglaterra-, según el diario The Sun. Dos años después, la derivaron a otro establecimiento de la compañía, en la ciudad de Hemel Hempstead, debido a que la otra sede iba a remodelarse.

Lewicka dijo que, mientras se encontraba prestando servicios en el edificio de Hemel Hempstead, un encargado del lugar tuvo actitudes machistas con ella. En marzo de 2018, ella presentó una demanda en la justicia por este tema: un tribunal le dio la razón y le hizo una advertencia al hombre por su “falta grave” de conducta, consignó The Sun.

La excluían y molestaban

A partir de ese momento, todo empeoró para la recepcionista. Los últimos viernes del mes, Hartwell promovía que sus empleados se juntaran para degustar pizza y a veces pescado con papas fritas, comidas que eran compradas por los jefes. Cuando regresó a la sede de Watford, empezaron a no invitarla a almorzar: ella cree que la excluyeron en represalia por la denuncia que hizo sobre su manager en Hemel Hempstead.

“Cuando se trasladó a Watford no se le consultó si quería pedir comida o participar mientras que a otros compañeros sí se les preguntó”, aseveró la jueza laboral Jennifer Bartlett.

?La concesionaria Hartwell se defendió de esta afirmación, alegando que no la invitaban debido a que ella trabajaba part time y se iba a la 1 PM. Sin embargo, Bartlett explicó que no era un argumento válido para ignorarla: “Se le podría haber preguntado si quería incorporarse (a los “viernes de pizza”), manifestó.

Por otro lado, Lewicka le contó a la justicia que dos colegas suyos no le hablaban y en algunas ocasiones, cuando ella atendía el teléfono, ambos empleados le cortaban la comunicación a propósito. En enero de 2019, la empresa le avisó a la mujer que debía trabajar ocho horas. Como ella contestó que no podía, ya que era madre soltera y debía encargarse de sus hijos, la despidieron.

“(Lewicka), como mujer soltera con obligaciones de cuidado de los hijos, se ha visto perjudicada por la exigencia (de Hartwell) de que los asesores de servicio trabajen a tiempo completo (…)”, expresó Bartlett, quien consideró que Lewicka fue echada de manera injusta.

La justicia ordenó que Lewicka fuera recompensada con 23.079 libras esterlinas, unos 32.439 dólares aprox. al cambio oficial del 12 de mayo, informó The Sun.