Paraguay consideró testigo protegido a un venezolano en un operativo antidroga

Fiscal de Paraguay Federico Delfino

 

 

 

La Fiscalía informó este lunes que el venezolano que ayudó con sus declaraciones al hallazgo de una base narcotraficante en la que se incautaron cerca de 450 kilos de cocaína este domingo, tras asegurar que había sido secuestrado por la guerrilla, pasará a ser testigo protegido en la investigación del caso.

El fiscal Federico Delfino confirmó que el hombre tiene estatus de refugiado en Paraguay y ahora también “testigo protegido por parte de los organismos de seguridad”.

Delfino añadió que se está analizando si se abrirá una causa penal en la que figure como víctima de explotación del grupo narcotraficante que lo retuvo, dentro de la investigación del alijo de droga incautado en un campamento en el Chaco paraguayo, que contaba con pistas de aviación.

Descartada la guerrilla

Las autoridades paraguayas tuvieron conocimiento del venezolano la semana pasada, cuando sus pares de la localidad brasileña de Punta Pora, donde fue encontrado en situación de calle, lo llevaron hasta la ciudad paraguaya de Pedro Juan Caballero para que conocieran su relato.

El hombre aseguró que había sido retenido, presuntamente, por el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), la guerrilla que secuestró el pasado septiembre a Óscar Denis, exvicepresidente del país.

En su relato, el venezolano dijo que había visto a Denis durante su cautiverio, lo que llevó a los agentes a iniciar el pasado viernes la Operación Antares, en una zona a unos 35 kilómetros de la localidad de Puerto Pinasco, en el departamento de Presidente Hayes (Chaco paraguayo).

Al tratarse de información sobre Denis, el jefe de Antisecuestros de la Policía Nacional, Nimio Cardozo, dispuso el lanzamiento de una operación “donde posiblemente se podía encontrar uno de los secuestrados”, pero la dificultad del camino obligó a parar el operativo y a solicitar una orden a la Fiscalía para poder acceder.

Al mismo tiempo, el comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), Óscar Chamorro, se puso en contacto con la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) para conocer si tenían alguna investigación en esa zona, ya que la declaración del venezolano apuntaba más a estructuras narcotraficantes.

“Encontrábamos algunos aspectos que eran coherentes y otros incoherentes, pero por el área y sus dichos teníamos una sospecha inicial de que podría haber, como mínimo, una vinculación al narcotráfico”, expresó Chamorro este lunes en una conferencia de prensa en el Ministerio Público.

Tras el allanamiento del lugar, en el que se encontraron tres pistas clandestinas y casi 450 kilogramos de cocaína, entre otras evidencias, la posibilidad de que el EPP operara en la zona o de que Denis hubiera estado allí era “absolutamente improbable”, según Chamorro.

Al respecto, Delfino dijo que la investigación en curso apunta a que el hombre fue retenido por personas “que se hacían pasar por miembros del grupo criminal (EPP)”.

Durante el allanamiento y la verificación de las evidencias tampoco se encontraron indicios que confirmen que Denis estuvo secuestrado en el lugar.

“Queda descartada totalmente la presencia de este grupo criminal que opera en el norte del país”, expresó Delfino, en alusión esa guerrilla que opera desde 2008 en el norte del país sudamericano.

Al igual que el fiscal, el comisario Cardozo insistió en que la zona en la que se produjo la Operación Antares “no es territorio EPP”, sino que se trata “de una organización criminal vinculada al narcotráfico”.

Pistas clandestinas

En el lugar, al que es difícil llegar por caminos, se encontraron tres pistas clandestinas, de unos 50 metros de ancho por 1.000 metros de largo, y una de ellas con “uso intensivo”, según las autoridades.

Las Fuerzas Armadas procederán a lo largo de este lunes a la destrucción de las pistas.

En el área también hallaron tractores, un hangar, un container habitable, armas, ploteados de matrículas, vehículos y 420 panes de clorhidrato de cocaína y pasta base de cocaína.

Los investigadores creen que el lugar también podría servir para el procesamiento de droga procedente de países como Bolivia, Colombia y Perú, para distribuirla después en Argentina, Brasil e incluso Paraguay.

EFE