EEUU prohíbe entrar al país al primer presidente de la Albania postcomunista

Sali Berisha

 

 

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, anunció este miércoles la prohibición de entrada en los Estados Unidos al antiguo presidente y ex primer ministro albanés, Sali Berisha ,y a su familia cercana por “corrupción significativa”.

“Los actos de corrupción del expresidente albanés Sali Berisha socavaron la democracia en Albania. Declaro públicamente a Berisha y a los miembros de su familia cercana como no aptos para la entrada a Estados Unidos”, publicó Blinken en un tweet.

El secretario de Estado aseguró en un comunicado que Berisha, especialmente mientras fue primer ministro, estuvo involucrado en casos de malversación de fondos públicos e injerencias en procesos públicos.

Blinken destacó que Berisha hizo “uso de su poder para su propio beneficio y para enriquecer a aliados políticos y miembros de su familia, a costa de la confianza del pueblo albanés en sus instituciones gubernamentales y funcionarios públicos”.

Además, añadió que Berisha ha realizado comentarios que demuestran que está dispuesto a protegerse tanto a sí mismo como a su familia y socios políticos “a expensas de investigaciones independientes, esfuerzos anticorrupción y medidas de rendición de cuentas”.

La familia de Berisha afectada por la decisión estadounidense incluye a su esposa, Liri Berisha, y a sus dos hijos, Argita Berisha Malltezi y Shkelzen Berisha.

Con esta decisión, Estados Unidos asegura reafirmar su compromiso con las reformas políticas que Albania está realizando en sus instituciones democráticas, una condición impuesta por Bruselas para dar inicio a las negociaciones de adhesión del país a la Unión Europea.

Sali Berisha jugó un papel muy relevante en la Albania postcomunista al convertirse en el primer presidente del país tras la caída del régimen, un cargo que ocupó entre 1992 y 1997.

Además, fue primer ministro entre 2005 y 2013 y el pasado abril ocupó un escaño en el Parlamento por la lista del Partido Democrático, la principal oposición en este momento y que él dirigió entre 1992 y 2013.

De momento, la única reacción en Tirana ha sido la del secretario general del gobernante Partido Socialista, Taulant Balla, quien saludó la decisión de EEUU y pidió que se abra una investigación contra Berisha por presunta corrupción durante la privatización de la compañía estatal de energía CEZ mientras era primer ministro, que según Balla costó a los albaneses más de 400 millones de euros.

EFE